Día Jueves, 08 de Enero de 2026
El sector, ya situado entre los siete mayores productores mundiales, valora el nuevo marco regulatorio para uso medicinal como un avance necesario, pero subraya que el verdadero músculo económico y las oportunidades de negocio continúan en el comercio exterior, con Alemania y Reino Unido como destinos prioritarios. Las empresas advierten del riesgo de perder competitividad frente a potencias emergentes como Portugal o Marruecos.
![[Img #65368]](https://empresaexterior.com/upload/images/11_2025/188_spannabis_cannabis-espana-1.png)
La industria española del cannabis atraviesa un momento crucial. La aprobación en octubre de la regulación para el cannabis medicinal ha generado optimismo cauteloso en un sector que lleva años operando como un gigante exportador. Con una base empresarial que aúna más de dos décadas de experiencia industrial y comercial, España se ha afianzado como uno de los siete mayores productores del mundo.
Aunque el nuevo marco legal abre la puerta al mercado doméstico —limitado por ahora a la dispensación hospitalaria y excluyendo la flor de cannabis—, las principales compañías de la industria insisten en que el potencial económico real se encuentra en el extranjero, especialmente en los mercados europeos más desarrollados.
"La nueva regulación es un primer paso que da legitimidad interna, pero el músculo económico real se ha construido fuera", explica Raúl del Pino, responsable de comunicación de Spannabis, la feria internacional de referencia en Europa. Del Pino añade: "Llevamos más de 20 años contribuyendo a consolidar una industria que genera empleo, inversión y exportaciones. Spannabis ha sido motor económico y punto de encuentro clave para que España se haya posicionado como referente europeo".
Una regulación con potencial pero "insuficiente"
El sector, compuesto por unas 70 empresas y cerca de 500 empleados, ha expresado críticas sobre el alcance de la nueva normativa. Según la Asociación Empresarial del Cannabis Medicinal de España (AECAME), la exclusión de la flor y las restricciones iniciales dejan "fuera al 90% del tejido productivo nacional".
La actividad de la industria ha estado históricamente volcada en la exportación. En 2024, España notificó una producción de 51,3 toneladas, con el 100% destinado a la exportación bajo licencias de la AEMPS. La consultora Cannamonitor estima que solo en 2025 las exportaciones superarán las 10 toneladas, con destino principal a Alemania y Reino Unido. El mercado español está liderado por grandes operadores como Linneo Health (propiedad del grupo Torreal) o Medalchemy (filial de Curaleaf).
El sector, que ya figura entre los siete mayores productores mundiales, considera la nueva normativa un avance ‘tímido’ y busca consolidar su liderazgo exportador
Europa, el verdadero motor de negocio
El dinamismo del entorno europeo pone en evidencia el rezago regulatorio español. Mientras España avanza con un marco limitado, países vecinos han adoptado modelos más abiertos. Alemania, el principal mercado europeo en volumen, ha consolidado su posición tras la aprobación de la ley que regula el uso medicinal y recreativo (en vigor desde abril de 2024), lo que impulsó sus importaciones de 31 a cerca de 70 toneladas en 2024.
Portugal, por su parte, se ha especializado en la producción exportadora, logrando exportar más de 25 toneladas en 2024. El país luso se ha convertido en un hub competitivo gracias a su regulación estable, menores costes energéticos y una fiscalidad atractiva para la inversión extranjera.
Además, Marruecos emerge como un nuevo competidor regional. Con 4.751 hectáreas legales de cultivo y una estructura cooperativa impulsada por el Estado, el país africano aspira a captar parte de un mercado europeo estimado en más de 600 millones de euros, gracias a su proximidad y bajos costes de producción.
"España cuenta con la calidad, la experiencia y la infraestructura industrial necesarias para liderar el mercado europeo, pero necesita un marco ágil y competitivo que acompañe a su potencial", advierte Del Pino. Y matiza: "De lo contrario, corremos el riesgo de que la oportunidad económica se desplace hacia Portugal o Marruecos”.
El papel de Spannabis como termómetro económico
En este contexto de intensa competencia internacional, Spannabis se consolida como una cita estratégica. La feria, que se celebra este año en Bilbao, congrega a miles de profesionales e inversores, y su impacto económico supera los 25 millones de euros por edición. Para las empresas que dependen de la exportación, la visibilidad en ferias como esta resulta esencial para cerrar acuerdos con compradores internacionales.
Los expertos coinciden en que el impacto económico directo de la nueva regulación será inicialmente limitado, pero con un ‘efecto bola de nieve’ positivo. A medio plazo, se estima que el sector podría generar un mercado interno de entre 250 y 400 millones de euros anuales, y posicionar a España como un hub europeo de producción farmacéutica.
"El reto ahora es que la regulación acompañe al desarrollo empresarial y permita competir en igualdad de condiciones con nuestros vecinos. El potencial económico y sanitario es enorme; solo falta voluntad política para aprovecharlo”, concluye el responsable de comunicación de Spannabis.











































