Día Jueves, 08 de Enero de 2026
El buen desempeño del PIB en el segundo trimestre y la solidez de la demanda interna impulsan las proyecciones de crecimiento para la economía española, que mantiene un ritmo superior al de sus pares europeos, según un informe de Natixis CIB.
![[Img #64561]](https://empresaexterior.com/upload/images/09_2025/9656_crecimiento-economico.jpg)
El consenso de los expertos reunidos por Funcas ha mejorado sus pronósticos para la economía española, elevando la previsión de crecimiento para 2024 a un robusto 2,6%. Este ajuste al alza se fundamenta en el sólido comportamiento del Producto Interior Bruto (PIB) durante el segundo trimestre y una demanda interna que continúa ganando tracción. Para el próximo año, 2026, si bien se anticipa una moderación del ritmo debido a las tensiones en el entorno internacional, los analistas confían en que el mercado laboral y la actividad económica mantendrán una dinámica positiva.
Esta perspectiva optimista se alinea con el análisis de Natixis CIB, reflejado en su informe «Zona euro: análisis del crecimiento potencial para 2030». El estudio subraya que, a pesar de las recientes crisis globales, como la pandemia y la inflación, la recuperación no ha sido uniforme en toda la eurozona. Mientras que países como España y Portugal han logrado recuperar sus tasas de crecimiento previas a 2008, economías como la alemana enfrentan dificultades, especialmente en sectores clave como la industria automotriz y el de alto consumo energético.
Según el informe de Natixis CIB, España está bien posicionada para sostener un crecimiento potencial por encima del promedio europeo, proyectándose una tasa cercana al 2% anual en los próximos años. Este impulso provendría, principalmente, de la mejora en la productividad intrasectorial y del perfeccionamiento del capital humano. No obstante, el estudio advierte que este ritmo de crecimiento podría ralentizarse en comparación con los primeros años de esta década.
El análisis de Natixis CIB también enfatiza que los países de todo el mundo se enfrentarán a cambios estructurales significativos en las próximas décadas, como el envejecimiento de la población y la transición ecológica. Ante estos desafíos, la renovación y el incremento del capital humano y físico se presentan como elementos cruciales para garantizar la sostenibilidad del crecimiento económico.











































