Día Jueves, 08 de Enero de 2026
El Grupo Tubos Reunidos ha revelado sus cifras del primer semestre de 2025, evidenciando cómo las crecientes barreras al comercio internacional y las políticas arancelarias, especialmente las impuestas por Estados Unidos, han influido en sus resultados.
![[Img #63946]](https://empresaexterior.com/upload/images/07_2025/2521_tubos-reunidos.jpg)
El Grupo Tubos Reunidos ha presentado un balance del primer semestre de 2025 que subraya las complejidades del actual entorno económico global. Si bien la compañía logró impulsar su cifra de negocios hasta los 205,8 millones de euros, un incremento del 19% respecto al mismo periodo del año anterior, este avance se vio empañado por un resultado negativo de explotación de 10,8 millones de euros y unas pérdidas netas consolidadas de 28,4 millones de euros. El EBITDA, por su parte, se situó en -0,7 millones de euros, una marcada diferencia con los 5,3 millones positivos del primer semestre de 2024.
La principal causa de esta contracción ha sido la imposición de aranceles del 50% al acero y aluminio por parte de la Administración estadounidense desde principios de junio. Estas medidas han paralizado la toma de decisiones de compra e inversión de distribuidores y operadores, provocando una caída del 26% en la cartera de pedidos de Tubos Reunidos en comparación con finales de 2024. Se estima que el impacto total de estos aranceles en el EBITDA del Grupo asciende a unos 15 millones de euros en los primeros seis meses del año, resultado de los costes asumidos por las tarifas, cancelaciones de clientes y el descenso en los pedidos.
Además, la depreciación del dólar frente al euro ha agravado la situación, afectando negativamente los márgenes de los pedidos ya en cartera y mermando la competitividad de las empresas europeas en general.
Ante este escenario adverso, Tubos Reunidos ha implementado una serie de medidas estratégicas. La compañía está impulsando su actividad comercial en mercados alternativos para mitigar el efecto de los aranceles en sus ventas a EE. UU., al tiempo que aplica políticas de contención de costes y medidas operativas para mejorar la eficiencia productiva. Un ejemplo de estas acciones es la aplicación de un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) en su planta de TRPT en Iruña de Oca, con una incidencia máxima del 50%.
Situación Financiera y Perspectivas
En el ámbito financiero, el Grupo ha priorizado la optimización de su tesorería. En abril de 2025, Tubos Reunidos acordó con sus entidades financieras una modificación en el calendario de vencimientos de su financiación sindicada, bono B y préstamo FASEE (SEPI). Esta renegociación ha permitido trasladar pagos de principal por un total de 27,2 millones de euros, inicialmente previstos para 2025, a los ejercicios 2026 y 2027. Esta medida busca dotar a la empresa de la liquidez necesaria para afrontar las incertidumbres del mercado.
La gestión del capital circulante ha sido clave, generando un flujo de caja de explotación de 4,8 millones de euros en el semestre. Los pagos de inversión se situaron en 4,8 millones de euros. La deuda neta del Grupo al cierre del semestre alcanzó los 243,7 millones de euros, un ligero incremento respecto a los 234,3 millones registrados a finales de 2024. La tendencia a la baja de los tipos de interés en la zona euro también está contribuyendo a reducir el gasto en préstamos a tipo variable.
De cara al segundo semestre, Tubos Reunidos se mantiene cauteloso. La incertidumbre arancelaria y la evolución de los conflictos en Ucrania y Oriente Medio siguen siendo factores determinantes. La compañía está a la espera de un acuerdo en las negociaciones entre el Gobierno estadounidense y la Unión Europea, extendidas hasta el 1 de agosto, con la esperanza de que se logre reducir el impacto de los aranceles y se establezca un marco de estabilidad para la planificación a medio plazo.
Tubos Reunidos continúa su adaptación a esta realidad, buscando activamente clientes y proyectos en mercados con perspectivas positivas como Canadá, India o Arabia Saudí, y ha reforzado su presencia comercial en Europa con la apertura de una oficina en Alemania a principios de 2025. La protección de la tesorería y el control de costes e inversiones son las prioridades para estar preparados ante una esperada reactivación de la demanda.










































