Día Jueves, 08 de Enero de 2026
En un giro judicial significativo, el Tribunal de Apelaciones del Circuito Federal de Washington ha decidido restablecer de manera cautelar los controvertidos aranceles impuestos durante la administración del expresidente Donald Trump. Esta medida llega apenas un día después de que el Tribunal de Comercio Internacional los bloqueara, al determinar que el entonces mandatario se había excedido en sus atribuciones constitucionales. La decisión implica que, por el momento, los aranceles seguirán vigentes hasta que se resuelva el fondo del recurso presentado por la administración Trump.
En un giro judicial significativo, el Tribunal de Apelaciones del Circuito Federal de Washington ha decidido restablecer de manera cautelar los controvertidos aranceles impuestos durante la administración del expresidente Donald Trump. Esta medida llega apenas un día después de que el Tribunal de Comercio Internacional los bloqueara, al determinar que el entonces mandatario se había excedido en sus atribuciones constitucionales. La decisión implica que, por el momento, los aranceles seguirán vigentes hasta que se resuelva el fondo del recurso presentado por la administración Trump.
Antecedentes del Conflicto Judicial
El pasado miércoles, el Tribunal de Comercio Internacional, en una decisión colegiada de tres jueces, había asestado un duro golpe a la política arancelaria de Trump. El tribunal dictaminó que el expresidente había sobrepasado sus competencias al imponer aranceles generalizados, incluyendo los denominados “aranceles recíprocos” y gravámenes a una amplia gama de productos provenientes de Canadá, México y China. Estos aranceles habían sido justificados por la anterior administración bajo el argumento de combatir el tráfico de fentanilo y proteger la economía estadounidense.
En su contundente fallo, la corte de comercio sostuvo que “ese uso es inadmisible, no porque sea imprudente o ineficaz, sino porque [la ley] no lo permite”. Esta sentencia no solo anuló la mayor parte de los aranceles, sino que también prohibió su aplicación de forma permanente, al considerar que la Constitución de los Estados Unidos otorga la competencia para establecer aranceles al Congreso y no al Poder Ejecutivo.
Respuesta del Gobierno y Reacción del Tribunal de Apelaciones
La Casa Blanca, ahora bajo la administración que defiende las políticas de Trump, reaccionó de inmediato al fallo del Tribunal de Comercio Internacional. Presentó una apelación de urgencia y solicitó la suspensión cautelar de la decisión judicial. La portavoz Karoline Leavitt declaró enfáticamente: “La Administración ya ha presentado una moción de urgencia para suspender la decisión mientras se resuelve la apelación, así como una solicitud inmediata de suspensión administrativa para anular este fallo escandaloso. Pero, en última instancia, debe ser el Tribunal Supremo el que ponga fin a esta situación, por el bien de nuestra Constitución y de nuestro país”.
Atendiendo a esta petición, el Tribunal de Apelaciones del Circuito Federal ordenó mantener los aranceles de Trump en vigor de forma temporal. Esta suspensión se mantendrá mientras el tribunal analiza en profundidad los argumentos presentados por ambas partes. Se ha establecido un plazo para que los demandantes respondan hasta el próximo 5 de junio, mientras que la administración Trump tendrá hasta el 9 de junio para presentar sus alegatos. Cabe destacar que el tribunal de alzada no emitió opinión ni razonamiento alguno en su decisión inicial, limitándose a suspender la aplicación del fallo del Tribunal de Comercio Internacional.
El portavoz de la administración Trump, Kush Desai, defendió la actuación del Ejecutivo en materia arancelaria, afirmando: “No les corresponde a jueces no electos decidir cómo enfrentar una emergencia nacional”. Desai añadió: “El presidente Trump se comprometió a poner a Estados Unidos primero, y esta administración está decidida a utilizar todas las herramientas del poder ejecutivo para hacer frente a esta crisis y restaurar la grandeza de Estados Unidos”.
Por su parte, Stephen Miller, asesor cercano a Trump, expresó su descontento con la decisión judicial inicial a través de la red social X (anteriormente Twitter), calificándola como “El golpe judicial está fuera de control”.
El propio Donald Trump ha advertido que una anulación definitiva de los aranceles “destruiría por completo el poder presidencial”. Según se ha informado, su equipo ya está preparando un plan alternativo para la imposición de nuevas tasas en caso de que la sentencia del Tribunal de Comercio Internacional no sea revocada en instancias superiores.
Próximos Pasos y Repercusiones
El caso sigue abierto a nuevas alegaciones y se anticipa una batalla legal prolongada. No se descarta que, dependiendo de la decisión final del Tribunal de Apelaciones, el litigio pueda llegar hasta el Tribunal Supremo de los Estados Unidos.
Mientras tanto, las tarifas, que afectan a la mayoría de los socios comerciales de Estados Unidos con gravámenes que oscilan entre el 10% y el 50% según el país y el producto, continúan aplicándose.
La decisión final sobre la legalidad de estos aranceles tendrá, sin duda, importantes repercusiones tanto para la política comercial estadounidense como para la delimitación de la autoridad del presidente en materia de comercio internacional. El desenlace de este conflicto judicial es esperado con atención por actores económicos y políticos a nivel global.








































