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Sábado, 03 de Enero de 2026

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Análisis de iBanFirst

¿Guerra de divisas a la vista? el Plan Trump desata temores globales tras la cortina arancelaria

Redacción Lunes, 21 de Abril de 2025 Tiempo de lectura:

Lo que comenzó como una serie de disputas comerciales arancelarias podría estar escalando hacia un conflicto mucho más profundo y complejo: una guerra de divisas. La administración del presidente Trump ha dejado clara su intención de revertir lo que considera décadas de desventaja económica para Estados Unidos, y su estrategia va mucho más allá de la imposición de aranceles.

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En el centro de su plan se encuentra un audaz objetivo: debilitar el dólar estadounidense, al que consideran "sobrevaluado" y el principal culpable del declive industrial del país.

 

Esta postura agresiva ha encendido las alarmas en los mercados financieros y entre los analistas económicos de todo el mundo. ¿Son los aranceles solo la punta del iceberg de una estrategia mucho más ambiciosa para reconfigurar el orden económico global? ¿Estamos presenciando el inicio de una nueva era de volatilidad cambiaria y tensiones geopolíticas?

 

Pierre-Antoine Dusoulier, fundador y Consejero Delegado de iBanFirst, un proveedor líder de soluciones de cambio de divisas y pagos internacionales con presencia en diez países europeos, ofrece una perspectiva experta sobre esta creciente preocupación. "Lo que estamos viendo no es simplemente una disputa comercial, sino un intento fundamental de alterar el equilibrio de poder económico global", afirma Dusoulier. "La insistencia de la administración Trump en devaluar el dólar tiene implicaciones profundas para las empresas, los inversores y la estabilidad financiera mundial".

 

El espectro de la devaluación y los "Acuerdos de Mar-a-Lago"

 

La idea de una intervención deliberada en los mercados de divisas por parte de Estados Unidos ha cobrado fuerza desde finales de enero, impulsada por la mención de posibles "Acuerdos de Mar-a-Lago" – una referencia a nuevos pactos monetarios globales. Este concepto tiene sus raíces en un documento elaborado por Stephen Miran, actual jefe del Consejo Económico de la Casa Blanca. En su propuesta, Miran argumenta que el dólar está significativamente sobrevalorado, estimando esta sobrevaluación entre un 10% y un 37% dependiendo de la divisa. Además, sugiere que otras naciones deberían asumir una mayor parte de la carga del déficit estadounidense.

 

 

Los riesgos económicos aumentan: Con el aumento del proteccionismo y los desequilibrios mundiales sin resolver, crece el temor a una recesión, y las empresas recurren a la cobertura a medida que el dólar pierde su estatus de refugio seguro

 

 

 

La visión de Miran va más allá de una simple devaluación. Propone convertir los bonos del Tesoro estadounidense en bonos perpetuos a largo plazo y de bajo rendimiento, vinculando el comercio, los flujos de capital y la influencia militar a un marco hegemónico controlado por Estados Unidos. En este contexto, los aranceles impuestos por la administración Trump se presentan no solo como una respuesta a lo que consideran prácticas comerciales injustas, sino también como una pieza clave en este complejo juego de poder contra una supuesta "conspiración comercial mundial".

 

"La administración Trump cree firmemente que el estatus del dólar como moneda de reserva internacional es la raíz de los problemas económicos de Estados Unidos", explica Dusoulier. "Desde su perspectiva, este privilegio ha permitido a otros países aprovecharse, acumulando superávits comerciales a expensas de la industria estadounidense".

 

Un análisis con sesgos y realidades económicas

 

Si bien es innegable que Estados Unidos enfrenta desafíos económicos estructurales – su participación en la producción industrial mundial ha disminuido significativamente en las últimas dos décadas – algunos analistas cuestionan la simplificación de culpar únicamente al valor del dólar. La globalización y la búsqueda de menores costos laborales han llevado a la deslocalización de fábricas, un fenómeno que también ha afectado a Europa, a pesar de no tener una moneda de reserva global.

 

"Incluso con aranceles elevados, es poco probable que empresas como Apple trasladen la producción del iPhone a Estados Unidos de forma masiva", señala Dusoulier. "La diferencia en los costos laborales sigue siendo un factor determinante".

 

Además, el déficit comercial de Estados Unidos se considera en gran medida el resultado de un desequilibrio fundamental entre ahorro y consumo. Mientras que el país ha acumulado deuda para sostener el consumo, naciones como Alemania y China han financiado este consumo a través de sus ahorros.

 

"Estados Unidos no puede simplemente retroceder a un modelo de 'Hecho en América' sin abordar estos desequilibrios subyacentes", advierte Dusoulier. "Su mercado laboral ya está ajustado y la inflación ha erosionado los ingresos reales. Irónicamente, las políticas proteccionistas podrían terminar perjudicando a los mismos trabajadores a los que pretenden ayudar, abriendo la puerta a un escenario de estanflación".

 

De la desdolarización a la desamericanización: Un Cambio de Paradigma

 

El objetivo de la administración Trump de poner fin al "lastre americano" de un dólar fuerte podría tener consecuencias inesperadas y perjudiciales para el propio Estados Unidos. Si bien el dólar aún mantiene una posición dominante en el comercio mundial, un fenómeno preocupante está ganando tracción: la aceleración de la desdolarización.

 

Los bancos centrales de todo el mundo están incrementando sus reservas de oro a un ritmo sin precedentes. Solo en enero de 2025, se adquirieron 117 toneladas de oro (excluyendo las compras de la Reserva Federal), en comparación con una media mensual histórica de apenas 17 toneladas. Aún más significativo es el creciente interés de los inversores institucionales estadounidenses en el oro físico, a pesar de su costo e iliquidez, lo que sugiere una creciente desconfianza en el futuro del dólar.

 

"La desdolarización ya no es un escenario lejano, sino una realidad que se está desarrollando ante nuestros ojos", enfatiza Dusoulier. "Este cambio está generando una volatilidad significativa en el par euro-dólar y en todas las divisas a nivel global, obligando a las empresas a aumentar sus estrategias de cobertura para protegerse de las fluctuaciones cambiarias".

 

La pérdida del estatus del dólar como refugio seguro es otro motivo de preocupación. En un entorno de creciente incertidumbre económica y tensiones geopolíticas, los inversores tradicionalmente buscaban la seguridad del dólar. Sin embargo, la agresiva política de la administración Trump está erosionando esta confianza, y no existe una moneda alternativa clara que pueda ocupar su lugar.

 

"La recesión acecha en el horizonte", concluye Dusoulier. "Y cada día que pasa lo confirma: no puede haber un 'America Great Again' sin un 'International Great Again'. El unilateralismo y el intento de debilitar el dólar podrían tener consecuencias devastadoras para la economía global, incluyendo la propia Estados Unidos".

 

 

 

 

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