Día Jueves, 08 de Enero de 2026
Representantes de la Comisión Europea (CINEA) han constatado el progreso significativo de las obras de interconexión eléctrica a través del Golfo de Bizkaia, un proyecto estratégico que duplicará la capacidad de intercambio energético entre España y Francia, impulsando la transición hacia una economía descarbonizada y reforzando la seguridad del suministro en ambos países.
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Las obras de la ambiciosa interconexión eléctrica entre España y Francia a través del Golfo de Bizkaia progresan de manera significativa, según ha constatado una delegación de la Agencia Ejecutiva Europea de Clima, Infraestructuras y Medio Ambiente (CINEA). Representantes de la Comisión Europea visitaron esta semana los emplazamientos de la infraestructura a ambos lados de la frontera, en localidades como Gatika y Lemoniz en Euskadi, y Cubnezais, Ambès y Seignosse en Francia, destacando la importancia estratégica del proyecto para el Mercado Único Europeo y la Unión en su conjunto.
En Euskadi, la construcción avanza con el inicio de la obra civil de los edificios que albergarán la nueva estación conversora en el tramo que unirá Gatika con Cubnezais. Red Eléctrica, responsable de la obra en el lado español a través de Inelfe (participada al 50% con su homólogo francés RTE), ha iniciado la edificación de dos estructuras que se integrarán paisajísticamente mediante pantallas vegetales, minimizando así su impacto visual.
La delegación de CINEA pudo comprobar el ritmo constante de los trabajos en ambos países, así como las tecnologías avanzadas que se están implementando para reducir al mínimo el impacto ambiental. En Francia, los edificios de la conversora están en fase de construcción, y se han realizado avances notables en la excavación para las dos líneas eléctricas y en los accesos terrestres en Porge, Seignosse y Capbreton. En España, se han iniciado las perforaciones dirigidas en Lemoniz, sumándose a los microtúneles ya ejecutados en Francia para la salida al mar de los cables submarinos.
Este proyecto de interconexión ha sido declarado Proyecto de Interés Común (PCI) por la Unión Europea, lo que le ha valido una subvención de 578 millones de euros a través del programa CEF (Connecting Europe Facility) de CINEA. Este mecanismo de financiación apoya el desarrollo de redes transeuropeas de energía.
La interconexión submarina es considerada crucial para la transición hacia una economía descarbonizada en Europa. Al duplicar la capacidad de intercambio eléctrico entre España y Francia hasta los 5.000 MW, reforzará la seguridad y calidad del suministro, facilitará la integración de energías renovables, aumentará la eficiencia de los sistemas eléctricos y generará ahorros para los consumidores.
El enlace, que conectará los sistemas eléctricos a través de dos líneas de 400 kV desde Gatika hasta Cubnezais, cerca de Burdeos, se desarrollará de forma completamente subterránea y submarina para minimizar su impacto ambiental. Inelfe cuenta con la colaboración de empresas especializadas como NKT HV Cables y Prysmian Powerlink para la instalación de los cables submarinos, el consorcio FASSET para los cables terrestres y el consorcio HITACHI ENERGY/VINCI para las conversoras.
Se estima que la puesta en marcha de esta infraestructura permitirá a ambos países beneficiarse de 7.430 GWh/año de electricidad libre de emisiones, equivalente al consumo de aproximadamente dos millones de hogares. Además, se espera una reducción de 600.000 toneladas en la huella de carbono de la producción de energía eléctrica en Europa.
Este proyecto, contemplado como clave en la Planificación de redes europea y en el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima español, marca un paso importante hacia una mayor integración energética y un futuro más sostenible para Europa.










































