Día Jueves, 08 de Enero de 2026
En el marco de los seminarios previos a la Asamblea de Gobernadores del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que se celebrará del 28 al 30 de marzo en Santiago de Chile, el presidente del organismo, Ilan Goldfajn, reivindicó el papel de la institución como facilitador esencial para la entrada de inversores en América Latina.
“Estamos en el mundo diciéndole a los inversionistas que entren en América Latina, que nosotros somos el puente de América Latina porque damos la garantía de que es un buen proyecto”, afirmó Goldfajn durante el panel inaugural de las jornadas.
El economista brasileño, que asumió la presidencia del BID en diciembre de 2022, subrayó la voluntad de la entidad de aumentar su protagonismo y alcance en la región. “Queremos ser un banco que tenga una presencia mayor tanto en escala como en impacto”, añadió.
Esta estrategia se apoya en el programa BID for the Americas, lanzado en 2023, que promueve oportunidades de negocio entre 26 países de América Latina y el Caribe y socios estratégicos de Europa, Norteamérica y Asia.
Goldfajn también remarcó la importancia de fortalecer la cooperación con las organizaciones de la sociedad civil. “Son una parte esencial de nuestro trabajo, nuestro proyecto, nuestras estrategias y nuestra forma de operar como institución. No se trata de una simple formalidad”, enfatizó.
En la misma línea se pronunció Anabel González, vicepresidenta de Países e Integración Regional del BID: “Los cambios de verdad ocurren a través de la colaboración, por eso es importante incluir a las organizaciones de la sociedad civil. Pueden fortalecer la transparencia y la rendición de cuentas y son importantes también porque generan confianza pública”.
La Asamblea de Gobernadores del BID —que no se celebraba en Chile desde 2001— reunirá a ministros de Finanzas y Economía y otros altos funcionarios de los 48 países miembros, junto al sector privado, para debatir los desafíos y oportunidades de desarrollo en la región.
Entre los temas que se abordarán figuran la seguridad ciudadana, la eliminación de la pobreza y el aumento de la resiliencia frente a desastres naturales.
“La región es una de las más desiguales del mundo y el BID es de las instituciones más poderosas. Poderosa en el sentido de poder cambiar la realidad. No es una institución política en el sentido de que no está comprometida con un gobierno, sino con el Estado”, señaló Goldfajn.
En paralelo, se celebrará también la 39ª reunión anual de la Asamblea de Gobernadores de BID Invest, el brazo del BID orientado al trabajo con el sector privado, responsable del 44 % de las operaciones de la banca multilateral en la región.
Durante la sesión inaugural, James Scriven, gerente general de BID Invest, reafirmó el compromiso de la entidad con la apertura institucional: “Manejamos fondos públicos, todo lo que hagamos tiene que ser público”, aseguró.
Scriven subrayó que BID Invest no tiene una estrategia aislada de las prioridades de los gobiernos de la región: “Lo que nos están pidiendo hoy es ser mucho más agresivos en ciertos sectores. Esos sectores obviamente tienen un impacto medioambiental y es importante que trabajemos juntos. Por ejemplo en infraestructura”, indicó.
El modelo de negocio impulsado por el BID para lograr un impacto sostenible a través del sector privado se denomina Originate to Share, y busca beneficiar anualmente a 2,5 millones de mipymes y a 1,6 millones de personas pobres y vulnerables.
Fundado en 1959, el BID canaliza actualmente más de 25.000 millones de dólares anuales en financiamiento. Su meta para 2030 es superar los 38.000 millones, afianzando su papel como agente clave del desarrollo sostenible e inclusivo en América Latina y el Caribe.












































