Día Jueves, 08 de Enero de 2026
Los ministros de Exteriores de la UE acuerdan flexibilizar las sanciones impuestas a Siria, pero con condiciones y la posibilidad de restablecerlas si los nuevos dirigentes dan "pasos en falso".
Los ministros de Exteriores de la Unión Europea han alcanzado este lunes un acuerdo político significativo que permite suavizar las sanciones impuestas a Siria, aunque con un enfoque cauteloso que contempla la posibilidad de revertir estas medidas si las nuevas autoridades sirias no cumplen con las expectativas establecidas en términos de inclusión y respeto a los derechos humanos.
La alta representante para Asuntos Exteriores de la UE, Kaja Kallas, destacó en redes sociales que “aunque nuestro objetivo es avanzar rápido, el levantamiento de las sanciones puede revertirse si se dan pasos en falso”. Esta declaración subraya el compromiso del bloque europeo por mantener una postura firme ante cualquier indicio de regresión en los avances hacia una gobernanza más democrática y respetuosa. Kallas enfatizó que la flexibilización será un proceso gradual, concentrándose especialmente en aquellas restricciones que más obstaculizan el camino hacia la reconstrucción integral del país devastado por años de conflicto.
En una rueda de prensa posterior al acuerdo, Kallas detalló que las primeras sanciones suspendidas impactarán sectores clave como la energía, el transporte y las finanzas, áreas críticas para facilitar no solo la estabilización económica sino también para iniciar efectivamente el proceso reconstructivo. “Tenemos un enfoque paso a paso”, explicó Kallas. “De modo que si vemos que algunos pasos van en la dirección correcta, también estamos dispuestos a aliviar las próximas sanciones”. Este enfoque escalonado refleja una estrategia deliberada para evaluar continuamente los avances del nuevo liderazgo sirio antes de tomar decisiones adicionales sobre restricciones.
Por su parte, el ministro francés de Exteriores, Jean-Noël Barrot, apuntó que “las primeras medidas que serán suspendidas afectan a los sectores energético, transporte y financiero”, reconociendo así cómo estas limitaciones han estado obstaculizando gravemente no solo el crecimiento económico sino también cualquier intento genuino por parte del gobierno sirio para reconstruir su infraestructura básica y proporcionar servicios esenciales a su población.
A pesar del alivio parcial en algunas restricciones económicas y comerciales, Kallas reafirmó categóricamente que el embargo sobre armas dirigido hacia Siria se mantiene vigente. “Estamos preocupados por la radicalización y lo que pueda suceder”, indicó con preocupación la alta representante. Esta posición resalta cómo aún persisten temores sobre posibles repercusiones negativas derivadas del armamento incontrolado dentro del contexto regional volátil.
José Manuel Albares, ministro español de Asuntos Exteriores, enfatizó que esta medida busca principalmente facilitar tanto la reconstrucción económica como humanitaria en Siria; un país cuyo sufrimiento ha sido descrito como “terrible” según sus propias palabras. Además, destacó que “se abre una ventana de oportunidad” en Siria; sin embargo advirtió sobre la necesidad imperiosa para que la UE sea “clara y exigente” respecto a sus líneas rojas relacionadas con los derechos fundamentales del pueblo sirio durante este proceso inclusivo.
Desde su implementación inicial tras los violentos actos represivos contra protestas populares iniciadas en 2011, las sanciones impuestas por parte dela UE han incluido actualmente restricciones contra 318 personas físicas y 86 entidades jurídicas sirias ademásde diversas sanciones sectoriales significativas. Estas medidas abarcan desde congelaciónde activos hasta prohibiciones directas sobre viajes al territorio comunitario europeo. La reciente decisión marca un cambio estratégico importante dentro del marco político internacional hacia Siria mientras se intenta equilibrar intereses humanitarios urgentes con consideraciones geopolíticas complejas.











































