Día Jueves, 08 de Enero de 2026
UNO alerta de un estancamiento en el empleo logístico para el inicio de 2024 y lo achaca al Gobierno.
![[Img #55638]](https://empresaexterior.com/upload/images/01_2024/1733_np-uno-alerta-de-un-estancamiento-en-el-empleo-logistico-para-el-inicio-de-2024-y-culpa-de-ello-al-ministerio-de-trabajo.jpg)
El sector de la logística y el transporte ha cerrado el último trimestre de 2023 con un total de 1.144.900 ocupados, lo que supone un descenso del 0,25% respecto al mismo periodo del año anterior. Según se desprende de los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), esta bajada constata la desaceleración económica que preveían las empresas del sector para el comienzo de 2024.
“Estos datos son un reflejo de la ralentización de la actividad económica, que está provocando una bajada en el número de ocupados para afrontar la campaña de rebajas”, ha señalado el presidente de la Confederación Española de Transporte de Mercancías (UNO), Francisco Aranda.
Sin embargo, Aranda ha alertado de que este estancamiento podría prolongarse durante todo el año, debido a las últimas medidas laborales impuestas por el Ministerio de Trabajo. “Estas medidas afectarán gravemente a las empresas y a su capacidad para generar empleos sostenibles y de calidad”, ha denunciado.
Aranda ha reclamado al Gobierno que adopte medidas para incrementar la productividad, sofocar la presión empresarial y fomentar la captación y retención de talento
En concreto, Aranda ha criticado la subida del 5% del Salario Mínimo Interprofesional (SMI), que considera “una temeridad” en pleno proceso de desaceleración económica. “Además, se trata de una medida carente de criterio técnico, especialmente grave si se tiene en cuenta que en España pagamos uno de los más elevados impuestos al empleo, y aún somos el único país de la UE con una tasa de paro de dos dígitos”, ha proseguido.
Lo mismo sucede con la reducción de la jornada laboral semanal, que, en palabras de Aranda, “significa un nuevo incremento de los salarios, tendría un coste empresarial de 64.000 millones de euros y supone otro zarpazo del Ministerio de Trabajo al diálogo social y a la propia negociación colectiva de los diferentes sectores y territorios”.
“Todas estas medidas, unidas a las elevadísimas cotizaciones sociales que pagan nuestras compañías, parecen tener el único objetivo de reducir la ya de por sí castigada productividad empresarial”, ha recordado el presidente de UNO.
Por ello, Aranda ha reclamado al Gobierno que adopte medidas para incrementar la productividad, sofocar la presión empresarial y fomentar la captación y retención de talento. “De lo contrario, la subida de costes y tipos de interés, la inflación, y la inseguridad jurídica tendrán un impacto difícilmente reversible sobre el volumen de nuestra actividad y, por tanto, sobre las cifras de empleo”, ha concluido.











































