Día Jueves, 08 de Enero de 2026
Fernando Salazar ha participado en el encuentro con empresarios organizado por APD en Alcalá de Henares.
![[Img #50142]](https://empresaexterior.com/upload/images/11_2022/7898_apd-alcala-de-henares_fernando-salazar_24_11_22.jpg)
Fernando Salazar, presidente ejecutivo de Cesce, se ha reunido con empresarios madrileños y manchegos en el último de los encuentros del 2022 organizados por APD (Asociación para el Progreso de la Dirección). La jornada, celebrada en Alcalá de Henares, ha tenido por objetivo compartir la visión experta de Cesce ante los desafíos económicos y geopolíticos que traerá consigo el nuevo año.
Para entender hacia dónde vamos, antes debemos saber de dónde venimos, por ello, Fernando Salazar ha comenzado su intervención analizando los motivos que han hecho que, para este año, que se esperaba que fuese el de la recuperación con tasas de crecimiento mundial en torno al 4,4%, se prevea un crecimiento del 3,2% según el FMI. Las razones de tal deterioro de las perspectivas, según ha explicado el portavoz de la aseguradora, son “la materialización de todos los potenciales riesgos: nuevas variantes del virus de la Covid-19, alteraciones en las cadenas de suministro, volatilidad de los precios de la energía, inflación y retirada de estímulos económicos”.
El FMI prevé que 2022 cierre con un crecimiento mundial del 3,2%, más de un punto por debajo de lo pronosticado
Todo ello, además, exacerbado y acelerado por el impacto simultáneo de la guerra en Ucrania y las consecuencias de la política de Covid cero en China. Ante un escenario incierto como este, Salazar ha querido detenerse en la política económica internacional, y ha expuesto a los asistentes que actualmente hay encima de la mesa dos dilemas sobre los que se está trabajando: el monetario y el fiscal. Sobre el primero, el presidente de Cesce ha señalado que los bancos centrales se enfrentan a la difícil disyuntiva de contener las presiones de precios, pero sin que ello penalice en exceso la actividad económica. Sobre el dilema fiscal, ha dicho :“En pleno auge del coste de la vida, los gobiernos deben articular alguna consolidación presupuestaria con el fin de evitar que las primas de riesgo se disparen conforme aumentan los costes de financiación internacional”.
Tras la radiografía inicial, el portavoz ha enumerado los posibles riesgos a corto plazo que determinarán el curso de la economía internacional en 2023. Entre ellos ha señalado: la evolución de la guerra en Ucrania, la elevada inflación y la retirada de los estímulos monetarios. En el frente monetario, ha explicado que los precios de las materias primas bajaron en septiembre y “este retroceso de los precios de las materias primas se está filtrando aguas abajo en la cadena de valor a productos intermedios y terminados, lo que brindará algo de alivio a los consumidores”. Además, ha añadido que también está cayendo el coste de los fletes a medida que se van solucionando los cuellos de botella que existían en los intercambios comerciales y la demanda se va ajustando a la oferta, otro síntoma que podría hacer pensar que el pico de la inflación ya se ha alcanzado.
La caída de los precios de las materias primas y del coste de los fletes apuntan a que la inflación ha tocado techo
Para concluir su intervención Fernando Salazar ha compartido con los asistentes los factores estructurales que condicionarán la recuperación económica en el medio plazo y a los que los empresarios no deben perder de vista. Estos son: el retroceso de la globalización; la transición hacia la descarbonización de la economía y la sustitución por energías limpias; la digitalización; y los retos derivados del envejecimiento poblacional.











































