Español Català Italiano Deutsch Euskara Portugues Française Galego English

Sábado, 03 de Enero de 2026

Actualizada Viernes, 02 de Enero de 2026 a las 20:24:20 horas

La apertura económica de la desconocida Omán

Antonio Bonet

Desde el Club de Exportadores e Inversores creemos que la situación de transformación y diversificación económica que está experimentando Omán, debido a la creciente escasez de reservas de crudo, ofrece a las empresas españolas oportunidades de negocio en nuevos sectores.

Omán es quizás uno de los países más desconocidos de los que configuran la península arábiga. Lo es, sin duda, para el mundo del turismo, y más si cabe para las empresas españolas. Sin embargo, desde hace unos años, este país monárquico, con acceso al Estrecho de Ormuz e integrado en el Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) – organización constituida en 1981 junto a Arabia Saudí, Bahréin, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait y Qatar –, está acometiendo un proceso de transformación y diversificación económica, con el fin de reducir su dependencia de la industria de extracción de hidrocarburos, que corre en paralelo a la implantación de medidas de carácter económico y fiscal con el fin de atraer inversión exterior.

 

En las últimas décadas, Omán ha sido considerado como un país emergente, con una renta per cápita media y un PIB en torno a 85.868 millones de dólares en 2021. En 2010, Naciones Unidas lo consideró como el país que más se había desarrollado en los últimos 40 años, gracias a la política de inversión y desarrollo del difunto Sultán Qaboos bin Saiid, quien comenzó a gobernar en 1970, y al que sucedió el actual Sultán Haitham Bin Tarik en enero de 2020.

 

Hasta 2014, el Sultanato disfrutó de una etapa de crecimiento económico sostenido en torno al 5%, gracias a los altos precios del petróleo junto a una política fiscal muy expansiva, elevadas inversiones, estabilidad de la demanda interna, una población creciente de expatriados y una demanda externa concentrada en los principales socios comerciales en Asia. A partir de 2015, se han registrado fuertes desequilibrios macroeconómicos, insostenibles a largo plazo, como son los dos déficits gemelos: el fiscal y el de balanza por cuenta corriente, en cifras de dos dígitos, disparándose la deuda pública y la deuda externa, y reduciéndose las reservas exteriores.

 

Especialmente complejo ha sido el 2020 por la novedad de la sucesión, seguida del desplome del precio del petróleo y, finalmente, por la pandemia del coronavirus a nivel mundial. La economía se vio intensamente afectada por el doble shock de oferta y de demanda, y se acentuó por el prolongado confinamiento de la población y el cierre de los negocios y del espacio aéreo. Esta situación ha empujado al gobierno a una búsqueda de nuevas fuentes de ingresos a través de políticas de diversificación económica efectiva para reducir su dependencia del crudo (con reservas estimadas a agotarse en 15 años). Además, el consecuente aumento del desempleo y descontento de la población ha llevado al gobierno a desarrollar políticas de omanización, que consisten en la imposición de cuotas mínimas de trabajadores omanís, en función del sector y del puesto de trabajo.

 

Según los últimos datos del FMI, en 2021 Omán registró una recuperación del PIB del 3,0% y se espera un crecimiento del 4,3% para 2022, tras una caída del 3,2% en 2020, todo ello gracias a la recuperación del turismo y la actividad económica, así como al incremento de los precios de la energía derivado del conflicto Rusia-Ucrania.
En el ámbito diplomático, Omán se conoce como la “Suiza de Oriente Medio”, manteniendo siempre una posición neutral en sus asuntos exteriores y, en especial, en los conflictos regionales. Su relación con la Unión Europea se formaliza desde el 1989 en el marco de la Asociación UE-Consejo de Cooperación del Golfo, que establece cooperación en materia de comercio e inversión, asuntos macroeconómicos, cambio climático, energía, medio ambiente e investigación. Asimismo, en 1991, se iniciaron las negociaciones para la firma de un Acuerdo de Libre Comercio entre ambas partes, que, a día de hoy, aún no ha concluido. Cabe recordar que la región del CCG es el 6º destino de exportación de la UE, así como una importante fuente y destino de inversiones para los Estados miembros de la UE.

 

Las relaciones diplomáticas con España se remontan a 1972. Aunque tradicionalmente han sido buenas, se encuentran mucho menos desarrolladas que las de otros países europeos, como Reino Unido, quien ha mantenido una relación más estrecha con el país árabe. España y Omán cuentan con un Convenio para evitar la Doble Imposición desde 2014; sin embargo, no existe Acuerdo de Protección y Promoción Recíproca de Inversiones.

 

En las últimas décadas, algunas empresas españolas como Elecnor, GS Inima, Abengoa Agua o Acciona han adquirido un papel relevante en el desarrollo de proyectos en el país, especialmente en los sectores de infraestructuras e ingeniería, petróleo y gas, agua y energía.

 

En cuanto al comercio bilateral, en 2021, Omán fue el 85º destino de la exportación española y el 105º país de origen de importaciones españolas, debido a la escasa oferta de bienes omanís, más allá de los hidrocarburos. Para el mismo año, las exportaciones españolas a Omán ascendieron a 206,6 millones de euros, aumentando ligeramente respecto a 2020. Los principales productos españoles exportados ese año correspondieron a vehículos de transporte (34,5%), maquinaria (12,6%) y aparatos eléctricos (12,3%). Respecto a las importaciones españolas, en 2021, alcanzaron los 71,8 millones de euros, un 180% superior a las registradas en 2020; principalmente, combustibles y aceites minerales (35,4%), materias plásticas (21,1%) y productos químicos (14,9%). Destaca el aumento de vidrio y sus manufacturas (2.305%), aunque se entiende que responde a una venta puntual.

 

Por tanto, España obtuvo en 2021 un saldo superavitario en sus relaciones comerciales con Omán por valor de 134,7 millones de euros, aunque si continúa la tendencia se espera que en 2022 España registre por primera vez un saldo deficitario.

 

En cuanto a la inversión, en 2020, el stock de inversiones españolas en Omán ascendió a 68,13 millones de euros, centrada principalmente en el transporte por tubería. Por el lado contrario, el stock de inversiones omanís en España para ese año alcanzó los 9,64 millones de euros, concentrado exclusivamente en el sector de depósito y almacenamiento de mercancías.

 

Desde el Club de Exportadores e Inversores creemos que la situación de transformación y diversificación económica que está experimentando Omán, debido a la creciente escasez de reservas de crudo, ofrece a las empresas españolas oportunidades de negocio en nuevos sectores, más allá de la ingeniería y las infraestructuras. Entre los sectores que el gobierno está impulsando a través de grandes proyectos se destacan las manufacturas, la logística y el transporte, el turismo, la pesca y la minería.

 

Además, el gobierno está llevando a cabo mejoras para la atracción de empresas e inversión extranjera relacionadas con beneficios fiscales y de implantación ligados a zonas de libre comercio, lo que se suma a otras ventajas existentes, como son la seguridad, la estabilidad política, la escasa competencia, la cercanía a hubs (Dubái), el acceso a otros mercados de la región y la disponibilidad de mano de obra.

 

No obstante, Omán es un país en desarrollo, con una gran mezcla poblacional y cultural, un exceso de burocracia y, en ocasiones, falta de transparencia gubernamental. Por ello, las empresas españolas interesadas deberán seguir las siguientes recomendaciones si desean internacionalizarse con éxito. En primer lugar, desarrollar un estudio estratégico que tenga en cuenta las diferencias en materia legal/requisitos; en segundo lugar, es conveniente estar presente en el país, ya que los negocios se siguen realizando de forma tradicional, “cara a cara”. Y, por último, resulta recomendable aliarse con un socio local que facilite la comunicación con las instituciones públicas y el acceso a proveedores y distribuidores. Omán es, en definitiva, un mercado desconocido para la mayoría, pero que presenta un gran potencial para las empresas españolas que se aventuren a descubrirlo.

Antonio Bonet,

Presidente del Club de Exportadores e Inversores Españoles

 

 

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.