Día Jueves, 08 de Enero de 2026
En una jornada celebrada en Almería, el portavoz de la aseguradora ha compartido con los empresarios asistentes su visión sobre la situación actual, y más importante, lo que debemos esperar en términos de desafíos políticos, económicos y geopolíticos.
![[Img #49854]](https://empresaexterior.com/upload/images/11_2022/1931_cesce-apd-almeria.jpg)
APD (Asociación para el Progreso de la Dirección) ha vuelto a contar con Fernando Salazar, presidente ejecutivo de Cesce, para hablar de los actuales riesgos de la economía internacional.
Salazar ha arrancado su ponencia explicando los motivos que han llevado a un final de año con datos de crecimiento global bastante satisfactorios, pero por debajo de lo pronosticado a comienzos de 2022 y con la recesión amenazando a bastantes países de la zona euro. A pesar de que las previsiones de crecimiento eran relativamente optimistas a principios de año, y se esperaba que el crecimiento mundial se situase alrededor del 4,4% para 2022 y se moderase hasta el 3,8% en 2023, el último informe del FMI (julio 2022) sitúa las expectativas de crecimiento mundial en el 3,2% en 2022 y un 2,9% para 2023, “previsiones que siguen siendo bastante razonables, pero que se pueden ver afectadas por numerosos acontecimientos”, ha apuntado el presidente ejecutivo de Cesce.
Llevamos más de dos años navegando en un contexto internacional incierto donde la acumulación de shocks supera todas las previsiones
Ante la pregunta de qué ha ocurrido para este cambio de tendencia, Salazar ha explicado que “todos los riesgos que se veían en el horizonte se han materializado. Los factores subyacentes, algunos de los cuales se hubieran podido corregir o al menos suavizar en los primeros meses de 2022, se han exacerbado y acelerado debido al impacto simultáneo de dos shocks: la guerra en Ucrania y las consecuencias de la política de covid cero en China”.
El escenario dibuja un horizonte incierto en términos sociales, económicos y políticos. La gran incertidumbre existente afecta a gobiernos y empresas que llevan dos años navegando en un contexto incierto donde los shocks sobrepasan cualquier capacidad de previsión, obligando a dar una respuesta rápida a desafíos de enorme magnitud como los que enfrentamos.
Con el objetivo de arrojar algo de luz ante el futuro más inmediato, el portavoz de Cesce ha señalado los principales riesgos que pueden poner en peligro la recuperación mundial en el futuro inmediato, que ha resumido en tres: la evolución de la guerra en Ucrania, la elevada inflación y el consiguiente endurecimiento de la política monetaria y la evolución de la política de Covid Cero en China. En relación al conflicto bélico, Salazar ha explicado que, “cuanto más se alargue la contienda, mayores serán los impactos sobre el suministro de energía y alimentos, las cadenas globales de valor y la confianza de los agentes económicos, y lo que es peor, se agravarán las consecuencias humanitarias”
Por último, Fernando Salazar ha compartido con los asistentes los factores estructurales que condicionarán la recuperación económica en el medio plazo, conocidos como las 4 D’s: desglobalización, descarbonización, digitalización y demografía.











































