Día Jueves, 08 de Enero de 2026
“El vino, el viñedo, es una respuesta a la España vaciada, una realidad que transciende y genera riqueza en todo el territorio.”
José Luis Benítez, director general de FEV, Federación Española del Vino, hace un análisis sobre la situación del sector vitivinícola español especialmente en el campo de la exportación.
¿Qué empresas exportadoras aglutina la asociación, cual es el tamaño medio y cuales son los principales mercados donde opera?
La Federación Española del Vino aglutina a 750 empresas bodegueras de España, una muestra más que representativa del sector vitivinícola español que está compuesto por unas tres mil bodegas.
Dicho así, parece que todavía hay muchas no asociadas pero lo cierto es que nuestras bodegas se caracterizan desde el inicio de la creación de la Federación por ser exportadoras, marquistas y embajadoras. Una gran parte de sus ingresos provienen de la exportación a todos los mercados internacionales donde se vende vino.
Al igual que sucede en cualquier otro sector de actividad, en el del vino también se da el caso de empresas grandes que tienen mucha presencia en un determinado país que puede ser gran importador de vinos españoles y otras bodegas con las mismas características, en ese mismo país, consigan menos ventas.
Los mercados principales son por este orden Estados Unidos y Reino Unido, alternando el primer y segundo lugar dependiendo del año, Suiza, China, Canadá, México, Francia, Países Escandinavos, principalmente Suecia a través de su monopolio, Irlanda y otros destinos hasta llegar a más de 180 países. El gran hándicap son los países musulmanes en los que solo se tiene presencia en hoteles internacionales y algún duty free.
Hay también otros países con mucho potencial de futuro como India pero las dificultades a la exportación complican la presencia de bodegas.
La Federación Española del Vino representa muy bien al sector vitivinícola español ya que solo el 1 % son grandes empresas: una docena de empresas bodegueras que aglutinan a su vez otras bodegas en distintas zonas de España facturan más de 100 millones de euros.
Existe una gran masa de pymes con una facturación entre 15 y 100 millones de euros y un 75% que facturan menos de 15 millones. En definitiva, es una amalgama de empresas, la mayoría bastante pequeñas.
¿Qué tanto por ciento de volumen exportador suponeel sector vitivinícolaen relación a la economía española?
La exportación del vino lleva una tendencia creciente, en 2018 casi se alcanzó la cifra de 3.000 millones de euros de exportación sobre un total del sector agroalimentario que entonces no llegaba a 50.000. Con el parón de la pandemia las cifras han bajado hasta un poco más de 2.000 millones, pero confiamos en que en menos de dos años podamos volver a las cifras anteriores. El vino supone cerca del 10% dentro las exportaciones agroalimentarias y, después del cárnico y del hortofrutícola, es el sector que más exporta con diferencia.
¿Qué mercados de destino tienen las exportaciones de las empresas del sector y cuáles son estratégicos a medio y largo plazo?
La diversificación es tremenda, pero al vino español le queda mucho camino por recorrer en mercados muy consolidados en los que está creciendo el consumo del vinocomo América del Norte: Canadá y Estados Unidos; mercados maduros para el vino, pero que potencialmente tienen mucho recorrido para las bodegas españolas tanto en volumen como en valor. Quizás la gran asignatura pendiente del vino de España pendiente es el valor, que se de valor por litro.
Estados Unidos en 2019 alcanzó el primer puesto como mercado para vinos envasados.Insisto mucho en el tema del envasado, en España hay dos grandes patas, el envasado y el granel; el granel es un mercado diferente. Todas nuestras bodegas son envasadoras marquistas.
Los mercados mas consolidados son los europeos, Reino Unido, Irlanda, Suiza, Escandinavia, Bélgica, Holanda, Alemania. Muchos de Sudamérica como México o Brasil, en menor medida.
Hay bodegas que llevan decenas de años exportando a Estados Unidos que han tenido más boom en Canadá a raíz, sobre todo, del tratado del libre comercio que está despegando potencialmente también como mercado para la exportación.
Los mercados asiáticos en los que tradicionalmente España ha tenido una presencia pequeña pero que va creciendo sobre todo en China y Japón, y también mercados que sorprenden como Corea, Vietnam o con países como Cabo Verde o Angola que son compradores importantes de vinos españoles.
¿Qué necesidades demanda el sector para mejorar su competitividad frente a empresas del sector con las que compiten internacionalmente y qué valoración hacen de las decisiones recientes del gobierno?
El sector del vino español como todo el de la Unión Europea goza desde el 2008 de unas ayudas que pasaron de ser directas al agricultor a tener un programa de apoyo al sector vitivinícola español.
Medidas orientadas a la competitividad que esperamos que se renueven con la próxima aprobación de la Pac que han permitido sobre todo la apertura de muchas bodegas al comercio exterior porque una de las medidas era la cofinanciación para la promoción en países terceros, fuera de la Unión Europea.
Esto tenía a partir del 2008 un montante anual de 50 millones de euros que ponía la Unión Europea y otros 50 millones el sector del vino español lo que permitió a muchas bodegas pequeñas y medianas internacionalizarse.
En la Federación no somos muy demandantes de ayudas, creemos en la libre competencia y en el trabajo de las marcas y de las empresas. Eso sí, si hay ayudas hay que aprovecharlas.
Otra medida del plan de apoyo es la reconversión varietal y reestructuración de plantaciones de la que se han aprovechado los agricultores, y otra de inversiones en bodegas que ha sido muy útil para mejorar la competitividad de la bodega, desde el punto de vista del proceso productivo.
Estas son medidas que también tienen nuestros competidores de la Unión Europea que también son nuestros competidores mas directos, por lo que no ha marcado un antes y un después en mejoras con respecto a ellos, pero sí que sin duda para la promoción en terceros países. Algo que ahora está siendo muy cuestionado por la Unión Europea como consecuencia de determinadas estrategias por el tema del alcohol.
En cuanto a medidas extraordinarias por la pandemia las pedimos enfocadas a las empresas que habían dejado de vender sobre todo en el mercado doméstico donde la caída ha sido del 50% sobre todo teniendo en cuanta que la proporción global española es que mas del 70% va al mercado domestico. Las que forman parte de la Federación tiene un mix mejor con un casi 50% dedicado a la exportación y eso facilita que hayan podido sortear mejor la crisis del consumo.
Lo que está claro es no porque haya ayuda se va a conseguir más, lo que pedimos es que se gestionen lo mejor posible. Hemos sido críticos con medidas enfocadas no a paliar sino a parchear, en algunos casos hay problemas estructurales que se tiene que resolver con ayudas y medidas estructurales y no coyunturales.
¿Qué servicios ofrece la Federación al asociado para facilitar o mantener su salida internacional?
Si por algo se caracteriza una asociación como la nuestra es por su papel de lobby que ayuda a configurar las políticas nacionales y de la propia Unión Europea en favor de la industria del vino.Somos también muy activos en el asesoramiento personalizado a las empresas y a través de la intranet de nuestra web donde el socio puede acceder a información actualizada de más de 100 países. También tratamos de resolver problemas concretos como el tema del etiquetado.
Colaboramos con ICEX en muchas iniciativas tendentes a la internacionalización y con otras instituciones.
Es muy importante esa labor de lobby, bien entendida, cuando hablamos de los tratados de libre comercio pero no solo para su negociación sino también para su implantación. El tratado de libre comercio con Canadá lo apoyamos porque abre puertas en condiciones de igualdad y seguridad.
Muchas veces se imponen muchas barreras técnicas cuando precisamente el vino se caracteriza por tener un control muy férreo en el que la seguridad es total. Sin embargo,a veces se establecen trampas por países que tienden a proteger su propia industria con monopolios de distribución o realizan practicas discriminatorias. Nosotros, a través de nuestras empresas o con las oficinas comerciales, directamente con la Comisión Europea o con las instituciones españolas ponemos el foco de nuestras autoridades en los problemas que nos transmiten, o los trasladamos directamente en los foros multilaterales de negociación. Muchas veces los socios no conocen esta parte de nuestro trabajo que es tan importante.
¿Qué convenios mantiene la Federación con otras instituciones?
Ahora mismo no tenemos ninguna reseñable porque seguramente nuestras bodegas tengan condiciones mejores que las que les podamos ofrecer.
En el convenio con el ICEX estamos tratando de potenciar el desarrollo de negocio de restauración español en el exterior, y hemos puesto en marcha distintas iniciativas e ideas que se tendrán que materializar con el tiempo. Ojalá fueran socios las 4.000 bodegas españolas, muchas de las pequeñas empresas piensan que en la Federación solo están las grandes cuando solo suponen el 1 % y del 99% restante el 74% son pymes o micropymes.
¿Cómo ve el futuro del vino a corto o medio plazo?
En la Federación defendemos una característica que tiene el vino que muchos otros sectores con mas potencial económico se arrogan. El vino tiene presencia en todo el territorio nacional, en las 17 comunidades autónomas, y además es una presencia rural.
En un momento en el que tanto se habla de la España vaciada, el vino, el viñedo es una respuesta, es una realidad con una presencia territorial que además transciende y genera riqueza en todo el territorio, en términos también de sostenibilidad medio ambiental, algo tremendamente importante, evitando la desertización.
Hay que defender un sector que transciende su importancia económica, es un patrimonio cultural y propio de nuestra historia milenaria, el nacimiento de la cultura occidental en el mediterráneo está ligado al vino.
Desde la Federación también defendemos un consumo responsable y consideramos que se puede disfrutar con moderación.
Esperamos que este año que viene sea de gran recuperación y que la exportación nos siga dando alegrías.












































