Día Jueves, 08 de Enero de 2026
Londres y Bruselas celebraron la pasada semana la tercera ronda de negociaciones sobre la relación futura.
Se trataba de la penúltima reunión antes de una cumbre crucial que tendrá lugar el próximo mes de junio en la que tendrán que evaluar los avances conseguidos que, previsiblemente, serán escasos. El choque entre ambas partes quedó reflejado el pasado 15 de mayo cuando admitieron que las negociaciones se encontraban de nuevo bloqueadas ante la negativa de Reino Unido de avanzar en una de las demandas de la Unión Europea: la equiparación de la normativa ambiental y laboral, lo que se ha denominado “level playing field”.
Londres ha mostrado nulo interés en tratar ciertos temas de beneficio europeo como los derechos de pesca en aguas británicas o asegurar la no competencia en la regulación ambiental y laboral.
Sin embargo, sí lo ha mostrado en avanzar en los aspectos relacionados con su acceso al mercado único, los derechos de aviación europeos o el mercado energético. Como resultado, Bruselas se plantó la pasada semana negándose a proseguir en las negociaciones hasta que Reino Unido se comprometiese a elaborar una propuesta que incluyese los temas de interés europeo. Reino Unido, por su parte, acusó a los representantes de la UE de ralentizar el proceso de negociaciones y querer imponer su criterio. Recordemos que el Ejecutivo liderado por Johnson se niega a solicitar una prórroga del período de transición que finaliza el 31 de diciembre de 2020 y, para cumplir con este plazo, las partes deberían haber firmado un acuerdo el próximo mes de octubre, algo que Bruselas descarta.
Fuente: CESCE











































