Día Jueves, 08 de Enero de 2026
La crisis política, desatada por la ya suspendida Ley de extradición a China, ha continuado agravándose durante el mes de agosto.
Cada vez es más violenta tanto por parte de algunos grupos de manifestantes como por los métodos empleados por la policía para dispersarlos.
Prácticamente cada día de agosto se ha producido algún tipo de protesta, a lo que hay que añadir la huelga del 5 de agosto, que tuvo un elevado seguimiento y provocó el caos en el sistema de transporte. Las autoridades han prohibido recientemente la convocatoria de nuevas manifestaciones, lo que ha tenido como respuesta una nueva protesta el 31 de agosto, que fue dispersada con cañones de agua e incluso disparos con armas de fuego efectuados al aire. La situación comienza a amenazar seriamente no solo la marcha de la economía de Hong Kong que podría entrar en recesión, sino la de la propia China. A pesar de que la región solo supone el 3% del PIB chino, la mayor parte de los flujos de capitales que entran en China son canalizados a través del sistema financiero de Hong-Kong, que en conjunto supone más de ocho veces el PIB de la región. En concreto, algo más del 60% de la inversión directa exterior en China llega a través Hong-Kong y casi el 40% de las entradas en renta fija.
Fuente: CESCE










































