Día Jueves, 08 de Enero de 2026
El Partido Socialdemócrata se impuso con el 26% de los votos en los comicios celebrados el pasado miércoles 5 de junio.
La candidata socialdemócrata, Mette Frederiksen, tiene ahora la tarea de formar un gobierno viable en un Parlamento altamente fragmentado. El “bloque rojo”, constituido por ecologistas y otras formaciones de izquierdas, sumaría 91 escaños de 179, frente a los 75 que obtendría el “bloque azul” formado por conservadores. De esta forma, Frederiksen obtendría más noes que síes en una futura investidura. El líder de los liberales, que hasta ahora se encontraba al frente del país, ante la perspectiva de que su formación no podría liderar un Gobierno se ofreció para conformar un Ejecutivo de coalición que aglutine a distintas formaciones, incluidos los socialdemócratas. Tras estos resultados, Dinamarca se convierte en el último país de su región en abrazar el giro hacia el centro izquierda, algo que ya ocurrió en Suecia en septiembre de 2018 y en Finlandia el pasado mes de abril.
Italia. De nuevo bajo el foco de Bruselas. La Comisión Europea ha iniciado el pasado 5 de junio los primeros pasos para poner bajo vigilancia a las cuentas públicas italianas. Roma no ha cumplido con los objetivos de gasto y reducción de la deuda pública que estipula el Pacto de Estabilidad y Crecimiento y, teniendo en cuenta las intenciones del Ejecutivo italiano de reducir el impuesto sobre la renta a un tipo fijo de tan solo el 15%, parece que no lo hará en el corto plazo. Bruselas ha advertido al Gobierno italiano que debe de hacer esfuerzos por reducir la elevada deuda pública que en 2018 se situaba en el 132% del PIB, la segunda más alta de la UE por detrás de Grecia, y que en 2020 podría alcanzar el 135% por el efecto bola de nieve. El organismo europeo ha instado también al Gobierno italiano a hacer esfuerzos para reducir el desequilibrio de las cuentas públicas, que en 2019 se prevé que ascienda al 2,5% pero que en 2020 podría dispararse hasta el 3,5% del PIB, lo que supondría reabrir el Procedimiento de Déficit Excesivo que Italia abandonó en 2013. Pese a que, por el momento, solo se trata de una advertencia, de continuar así Italia podría terminar pagando una multa por incumplir las exigencias fiscales de la UE. Una situación que todas las partes quieren evitar.
Fuente: CESCE




































