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Lunes, 23 de Febrero de 2026

Actualizada Lunes, 23 de Febrero de 2026 a las 16:23:49 horas

Senegal emerge y promete sólido crecimiento

Antonio Bonet

Desde el Club de Exportadores e Inversores somos conscientes del creciente interés que despierta la región subsahariana en las empresas españolas.

Senegal es un claro ejemplo del dinamismo económico que está aflorando en el África subsahariana. El país ha crecido en los últimos cinco años por encima del 6% anual, y las previsiones indican que la expansión se acelerará de aquí a medio plazo. No en vano, el Gobierno de Dakar se ha marcado el ambicioso objetivo de ser una economía emergente para el año 2035, como quedó establecido en el Plan Senegal Emergente, que entró en vigor en 2014 y ya se encuentra por la segunda fase de aplicación (2019-2023).

 

No cabe duda de que, por el momento, el plan avanza en la buena dirección, a lo que  contribuye la estabilidad política del país. La República de Senegal es uno de los pocos países africanos que no ha vivido un golpe de Estado desde que obtuvo la independencia. En las últimas elecciones presidenciales, celebradas el pasado mes de febrero, Macky Sall salió reelegido para un segundo mandato hasta 2024.

 

Otro factor que contribuye al progreso económico del país es el apoyo que recibe de las instituciones financieras multilaterales. Gracias a la solidez macroeconómica y a su razonable nivel de endeudamiento, Senegal cuenta con financiación de diversos actores multilaterales, como la Unión Europea, el Banco Africano de Desarrollo, el Banco Islámico de Desarrollo, el Banco Mundial y el Banco Europeo de Inversiones, que están impulsando proyectos en sectores tales como la gestión del agua, el transporte, la energía y la agroindustria.

 

Senegal es un país rico en recursos naturales, como la pesca, la minería y también los hidrocarburos. Precisamente, recientes descubrimientos de gas y petróleo han generado grandes expectativas y es previsible que en el plazo de dos o tres años la exploración dé paso a la producción, lo que causará seguramente un enorme impacto positivo en el PIB, en los ingresos públicos y en los intercambios comerciales con el exterior.

 

Senegal ha registrado tradicionalmente un saldo negativo en su balanza comercial. En el año 2018, las exportaciones de mercancías sumaron 2.600 millones de dólares frente a los 10.435 millones en concepto de importaciones. La India y Suiza son los mayores clientes del país, mientras que China y Francia son sus principales suministradores. El país exporta eminentemente productos poco elaborados, como hidrocarburos, pescado, piedras y metales preciosos, mientras que en el epígrafe de las importaciones destacan los combustibles, los equipos mecánicos y eléctricos, los cereales y los vehículos.

 

Es importante subrayar que España y Senegal mantienen unas sólidas relaciones comerciales. Actualmente, con sus cerca de 16 millones de habitantes, es el segundo destino de la exportación española en la región subsahariana (sólo por detrás de Sudáfrica), con unas ventas de 287 millones de euros en 2018. Se trata del segundo mejor dato de la serie histórica, después del máximo registrado en 2017 (375 millones). A su vez, las importaciones procedentes de Senegal alcanzaron en 2018 la cifra récord de 140 millones, siendo los productos pesqueros los más demandados (representan el 60% del total). Por su parte, el principal capítulo de la exportación española es el petróleo, seguido de las semimanufacturas y los bienes de equipo.

 

La inversión extranjera en el país africano acumula un stock de casi 4.900 millones de dólares, lo que equivale casi a un tercio del PIB nacional, si bien la procedente de España no llega a los 29 millones de euros, según los últimos datos disponibles. Se trata de una inversión todavía muy exigua, pero que muestra una tendencia al alza desde hace diez años. Las industrias extractivas son el principal foco de negocio de los inversores españoles en el mercado senegalés.

 

Desde el Club de Exportadores e Inversores somos conscientes del creciente interés que despierta la región subsahariana en las empresas españolas. Ello se debe a la mejora del clima de negocio en la zona, así como a las extraordinarias perspectivas económicas que ofrece a largo plazo. En el caso concreto de Senegal, según la agencia nacional de atracción de inversiones (APIX), los sectores más atractivos son la agricultura y la agroindustria, las tecnologías de la información y la comunicación, la minería, la pesca y la acuicultura, la sanidad y el turismo. Estamos, pues, ante un mercado estable, sólido y con un potencial de crecimiento magnífico, que favorecerá la apuesta de nuestras empresas por el país.

 

Por Antonio Bonet Madurga

Presidente del Club de Exportadores e Inversores Españoles

 

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