Día Jueves, 08 de Enero de 2026
Alemania y Bélgica han lanzado una propuesta conjunta para medir el respeto a las normas y libertades del Estado de derecho en los países de la UE.
La iniciativa surge del progresivo deterioro de las libertades democráticas en algunos países como Hungría y Polonia. Tanto la Comisión como el Parlamento Europeo han solicitado al Consejo la aplicación Art. 7 contra estos dos Estados miembro. Sin embargo, dado que la aplicación de este artículo podría culminar, en última instancia, en una privación del derecho a voto de ambos en el propio Consejo, muchas capitales europeas, casi todas las de los países del este, se niegan a aplicar este instrumento hasta sus últimas consecuencias. El Pacto de Calidad Democrática, que actualmente cuenta con el respaldo de 20 Estados, se basará en la revisión periódica de parámetros como la independencia judicial o la seguridad jurídica. Se utilizarán indicadores ya disponibles en fuentes de información nacionales e internacionales (en la Comisión de Venecia del Consejo de Europa). A pesar de que inicialmente la adhesión de los países se hará con carácter voluntario, el proyecto aspira a integrar a los 27 socios de la UE. A diferencia del Pacto de Estabilidad presupuestaria no cuenta con un mecanismo sancionador en caso de transgresión de las normas, sin embargo no se descarta que a medida que se vaya poniendo en práctica se incluyan medidas adicionales para endurecer su aplicación. Alemania, que asumirá la presidencia rotatoria de la UE en 2020, hará de esta iniciativa una de sus prioridades. De hecho, cabe la posibilidad de que incluso proponga incluir sanciones económicas en forma de recortes en los fondos estructurales a los países que violen los valores fundamentales de la UE.
Italia. La Nueva Ruta de la Seda llega hasta Roma. El presidente chino Xi Jinping acordó, el pasado 23 de marzo, la entrada de Italia como miembro oficial de la iniciativa de Nueva Ruta de la Seda. La conocida en inglés como “Belt and Road Initiative” (BRI) tiene el objetivo de mejorar las conexiones por vía ferroviaria, marítima y aérea de China con numerosas regiones de Asia Central, África y Latinoamérica mediante la financiación de grandes proyectos de infraestructura ferroviaria. A través del Banco Asiático de Inversiones e Infraestructuras, el gigante asiático ya ha financiado la construcción de carreteras en Uganda, una línea de tren que atraviesa Kazajstán o la futura construcción del mayor puerto comercial en Tanzania. Italia, con la firma de los acuerdos de colaboración en turismo, banca y comercio con Pekín, pasa a ser el primer país del G-7 que forme parte de esta iniciativa. Como viene siendo habitual en los proyectos relacionados con la Nueva Ruta de la Seda, las condiciones de los acuerdos comerciales no han trascendido. Sin embargo, sí se sabe que Pekín ha ofrecido nuevas vías de financiación a Roma, una muy buena noticia para el Ejecutivo en un momento en que la deuda pública supera ya el 130% del PIB. Esta buena acogida al proyecto Chino ha despertado recelos en Bruselas. De hecho, para calmar los ánimos e intentar mejorar su imagen exterior, el presidente chino continuó su ruta hacia Mónaco y Francia donde se reunió con sus homólogos el presidente francés, Emmanuel Macron, la canciller alemana, Ángela Merkel, y el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk.
Reino Unido. Bruselas da un ultimátum a Londres. La última cumbre europea celebrada entre el 21 y el 22 de marzo tenía como objetivo principal dar respuesta a la solicitud de Theresa May. El Parlamento británico, tras rechazar doblemente el acuerdo negociado por la Primera Ministra con Bruselas, había ordenado a la mandataria que solicitase una extensión del plazo del Art. 50 para evitar una salida abrupta de la UE el próximo 29 de marzo. Como consecuencia, ésta solicitó al presidente del Consejo, Donal Tusk, una extensión breve, hasta el 30 de junio, para intentar conseguir el apoyo de los diputados conservadores al plan. Como uno puede imaginar, tras los abrumadores rechazos de Westminster al plan del Brexit, la credibilidad de la primera ministra ante los líderes europeos se encuentra bajo mínimos y dada la elevadísima posibilidad de que a pesar de la prórroga May no consiguiese la mayoría suficiente para aprobar el plan, los Veintisiete acordaron conceder una prórroga con condiciones. Si el Parlamento británico vota a favor del Acuerdo de Salida esta semana, la extensión del Art.50 será hasta el 22 de mayo, víspera de la celebración de las elecciones europeas. Si por el contrario lo rechaza, la prórroga será hasta el 12 de abril, momento en el que se producirá una salida abrupta de Reino Unido de la UE. Este ultimátum que ha dado Bruselas responde a la imperiosa necesidad de que Reino Unido termine definitivamente con el Brexit y aclare qué tipo de relación quiere mantener con el bloque comunitario, algo que lleva evitando hacer desde que se invocó hace dos años el Art. 50. Bruselas también ha dejado abierta la posibilidad de que la extensión sea más larga, de unos 9 meses pero esta opción obligaría a Londres a participar en los comicios al Parlamento Europeo y continuar siendo miembro de pleno derecho de la Unión, algo a lo que la primera ministra se ha negado en numerosas ocasiones. Ahora la pelota vuelve a esta en el tejado británico quien hace cerca de tres años decidió abandonar la UE y ahora debe hacer frente a esa decisión, para desgracia de muchos.
Fuente: CESCE











































