Día Jueves, 08 de Enero de 2026
A pesar de que las estimaciones del FMI sitúan la expansión económica en un nada desdeñable 3,7% para 2018, todos los análisis apuntan a que el crecimiento mundial ha tocado techo.
Por un lado, las economías avanzadas experimentarán tasas de crecimiento más moderadas. Estados Unidos aún crecerá por encima de su potencial gracias a los efectos positivos de la reforma fiscal de Trump. Sin embargo, la normalización de la política monetaria de la Fed, que se espera que realice dos alzas más en 2019, reducirá parte del efecto expansivo de dicha rebaja impositiva. Además, la economía de la eurozona también registrará un crecimiento débil, en torno al 1,8%, como resultado del comienzo de la normalización de la política monetaria del BCE y de las consecuencias del Brexit.
En cuanto al gigante asiático, los efectos de la guerra comercial con Estados Unidos, posiblemente, conducirán a una moderación de su crecimiento, pese a que no se espera que baje del 6%. Así pues, la economía global enfrenta un año plagado de riesgos de diversa índole entre los que sobresalen una posible escalada de la guerra comercial, la salida de Reino Unido de la Unión Europea y el endurecimiento de las condiciones financieras a nivel global. Todo ello, además, en un contexto en el que el nivel de endeudamiento mundial ha registrado máximos históricos, equivalente al 230% del PIB, lo que reduce el margen de actuación de la política fiscal. En resumen, si los pronósticos se cumplen, en 2019 se avecinan tormentas.
Fuente: CESCE










































