Día Lunes, 19 de Enero de 2026
La economía británica ha cerrado el año 2017 con una aceleración del crecimiento en el último trimestre hasta un 0,5%, una décima por encima de las previsiones.
Elecciones presidenciales en Chipre. El actual jefe de Estado, Nikos Anastasiadis, ha sido reelegido presidente de Chipre con el 55,99% de los votos. Su oponente, el candidato de la izquierda Stavros Malás, ha conseguido el 44,01%. La participación fue del 73,9%, superior a la primera vuelta pero menor que en 2013, cuando superó el 80% del electorado. Estos comicios se han celebrado en un momento crítico de las conversaciones para la reunificación de la isla, tras el fracaso en verano de las negociaciones. Además, son las primeras elecciones tras la crisis económica que sufrió el país hace cinco años, que condujo a la imposición del corralito y la firma de un rescate financiero.
Se acelera el crecimiento de Reino Unido. La economía británica ha cerrado el año 2017 con una aceleración del crecimiento en el último trimestre hasta un 0,5%, una décima por encima de las previsiones. El crecimiento para el conjunto del año fue del 1,8%, mejor de lo que muchos analistas habían predicho en el momento del referéndum del Brexit, pero el más lento desde 2012. Pese a todo, la sombra del Brexit sigue sobrevolando la economía británica. Esta misma semana se ha filtrado a la prensa un informe secreto, realizado por el Gobierno de Theresa May, que concluye que el PIB británico crecerá más lentamente en los próximos 15 años en cualquiera de los tres casos posibles de relación futura del Reino Unido con la Unión Europea que si hubiera permanecido dentro. En el primer escenario, el de un acuerdo a la carta como el que mantiene Bruselas con Noruega, el impacto sería menor, pero aun así repercutiría en un 2% en el PIB en este periodo de tiempo. En el segundo caso, un acuerdo comercial parecido al que mantiene la UE con Canadá, el crecimiento se reduciría en un 5%, mientras que en el peor escenario de todos, el de no acuerdo entre ambas partes, el daño final al PIB de Reino Unido sería de hasta un 8% en los quince próximos años.






























