Día Lunes, 26 de Enero de 2026
Durante el último trimestre de 2016, la economía mexicana creció un 0,6%, dos décimas menos que el trimestre anterior.
En términos interanuales el crecimiento del PIB se ha estancado en el 2,2% (2,6% durante el tercer trimestre). La ralentización de la economía se ha producido antes de que Donald Trump llegara al poder y abriese la caja de los truenos contra México, y se debe a debilidad de la industria petrolera. Por otra parte, el peso mexicano ha cesado en su imparable caída de estas últimas semanas, lo que hace pensar que los inversores no creen que Trump pueda aplicar su drástico programa proteccionista. Además, el extraño ataque retórico de la administración del nuevo Presidente norteamericano contra la debilidad del euro ha hecho que el dólar pierda valor contra todas las monedas periféricas, incluido el peso mexicano.
· Año record para las remesas. En 2016, los mexicanos que viven en el extranjero han enviado a su país remesas por un importe record de 27.000 mill.$, un 8,8% más que en 2015. La gran amenaza que pesa sobre este maná es la posibilidad de que se apliquen impuestos sobre estas operaciones por parte de la nueva administración norteamericana. La fuente principal de las remesas de los trabajadores mexicanos se sitúa evidentemente en EE.UU. y constituye, con las exportaciones de automóviles, de petróleo y el turismo, uno de los principales recursos del país. En diciembre, tras la victoria electoral de Donald Trump, las remesas procedentes de EE.UU. crecieron un 6,2%, aunque también hay que tener en cuenta que el desplome del peso ha debido acelerar el movimiento. El Ministro de Economía mexicano, Ildefonso Guajardo, declaró que su gobierno se retiraría de futuras negociaciones comerciales si su vecino del Norte gravase estos envíos de dinero con un nuevo impuesto.
Fuente: CESCE







































