Español Català Italiano Deutsch Euskara Portugues Française Galego English

Lunes, 30 de Marzo de 2026

Actualizada Lunes, 30 de Marzo de 2026 a las 20:22:50 horas

España - China

China: Difícil restructuración, Un septiembre tranquilo.

Antonio García Jueves, 13 de Octubre de 2016 Tiempo de lectura:

Para las regiones chinas donde aún dominan las viejas industrias del carbón y el acero, la situación es crítica.

El gobierno central les está obligando a reducir el número de minas y de altos hornos, ya que estas industrias penalizan la productividad de la economía, cuestan sumas ingentes en subvenciones y son responsables de gran parte de la polución que ahoga a las grandes ciudades. Pekín ha decidido dejar de dar soporte a las empresas “zombis” y reducir la producción de carbón de 500 a 150 millones de toneladas en los próximos tres a cinco años. En la industria metalúrgica, solo en la provincia de Hebei se van a cerrar 240 de las 400 unidades de producción antes de 2020. Sin embargo, a los gobiernos provinciales les resulta muy difícil asumir ese ritmo de restructuración. A finales de julio solamente se había cubierto el 47% de los objetivos del año en cuanto a la reducción de la producción de la metalurgia y el 38% en el carbón. La lista de intereses que se oponen a un recorte del ritmo de producción son numerosos: la obligación de seguir consiguiendo los objetivos de crecimiento fijados por Pekín, la pérdida de impuestos que pagan las industrias, la obligación de asegurar la estabilidad social, algo muy difícil si tienenque ejecutar planes de despido masivo, o simplemente el clientelismo necesario para sobrevivir políticamente. Por otra parte, el papel de la banca en este proceso no está nada claro. El derecho concursal chino es muy impreciso, lo que hace que los bancos prefieran seguir financiando a las empresas antes que tener que enfrentarse a un concurso de acreedores donde ignoran qué suerte correrán sus derechos. Tampoco quieren apuntillar a una compañía cuyo propietario es el Estado: nunca se sabe cuál será su reacción.

· Un septiembre tranquilo. Los principales datos económicos de septiembre no incitan al optimismo, pero tampoco son catastróficos. Las exportaciones en dólares han caído un 10% y las importaciones un 1,9%. Suben levemente las importaciones de petróleo y de mineral de hierro, señal todavía débil de una futura recuperación interna impulsada por la inversión pública en infraestructuras, aunque las compras externas de cobre y carbón siguen cayendo. Los precios industriales han crecido un 0,1% interanual, la primera subida desde enero de 2012, y el IPC ha alcanzado un positivo 1,9%. Por tercer mes consecutivo las reservas de divisas han caído (un 0,59%, hasta 3.166.000 mill.$). La previsión de crecimiento del gobierno para 2016 parece alcanzable, aunque no se han despejado totalmente las dudas sobre la fiabilidad de las estadísticas chinas.

Quizás también te interese...

Quizás también te interese...

Publicidad

X
Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.