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Martes, 17 de Febrero de 2026

Actualizada Martes, 17 de Febrero de 2026 a las 17:52:46 horas

Desayunos con el Clúster

Valvanera Ulargui analiza las oportunidades de negocio que puede acarrear para el sector marítimo los retos medioambientales planteados en la Cumbre de París

Redacción Lunes, 11 de Julio de 2016 Tiempo de lectura:

“La mejora en la gestión de los sistemas forestales, agrícolas y el potencial de los océanos para absorber Co2 son las principales opciones para reducir las emisiones”, según Valvanera Ulargui.

[Img #19380]El Clúster Marítimo Español, junto con Valvanera Ulargui Aparicio, Directora General de la Oficina Española de Cambio Climático, profundizaron sobre los acuerdos internacionales tomados en la Cumbre de París y su impacto en el sector marítimo, durante los tradicionales Desayunos que organiza esta institución, así como en las oportunidades de negocio derivadas de los programas creados para cumplir con los compromisos adquiridos por los estados.

 

A pesar de que las expectativas antes de la Cumbre de París no eran del todo muy positivas debido a la coyuntura socioeconómica y al momento cambiante geopolítico, Ulargui señaló que no solo se ha logrado un acuerdo internacional para luchar contra el cambio climático, sino aprobar los objetivos de desarrollo sostenible. “Dos hitos que han marcado la agenda internacional de 2015, y marcarán la agenda internacional en los próximos años, poniendo en valor que si trabajamos todos juntos podemos conseguir, a través de un desarrollo sostenible, buscar nuevos incentivos para la economía mundial y crecer de una manera más eficiente”.

 

El éxito de la Cumbre de París, según Ulargui, ha sido cambiar la forma de negociación hasta ahora habitual en estos foros, pasando de la confrontación entre países desarrollados y en desarrollo a la colaboración; poniendo en común el problema que teníamos por delante y de unir fuerzas. Hemos pasado de señalar a unos culpables a una cooperación internacional para solucionar este tema, en el que estamos todos y en un mismo campo: reducir el impacto y las emisiones, con el objetivo global de no superar en 2ºC, respecto a los niveles preindustriales, la temperatura del planeta”.

 

Las acciones para lograr este compromiso se sustentan actualmente en los 190 planes de desarrollo bajos en carbono que se han presentado y que cubren el 99% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero, “un riesgo asumible y jurídicamente vinculante”, asegura esta responsable, para lo cual “es vital que cada país establezca una hora de ruta en la que se recoja la reducción de las emisiones nocivas, y alcanzar la neutralidad climática en la segunda mitad del siglo”.

 

La mejora en la gestión de los sistemas forestales, agrícolas y el potencial de los océanos para absorber Co2 son las principales opciones. Por ello, los científicos del IPCC realizarán un informe especial para el año 2018 “sobre la capacidad y vulnerabilidad de nuestros mares, y las posibles políticas o medidas para que puedan seguir desarrollando esta función”.

 

Adaptación e implementación

 

Para la Directora General de la Oficina Española de Cambio Climático, “es muy importante la adaptación al cambio climático, es decir, cómo todos los países vamos a recibir estos impactos y a implementar acciones para adaptarnos mejor a los mismos”.

 

 

 

Actualmente hay 190 planes de desarrollo bajos en carbono presentados y que cubren el 99% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero, un riesgo asumible y jurídicamente vinculante”.

 

 

 

En este sentido, la COP (Conferencia de las Partes) ha aprobado un paquete financiero de 100.000 millones de dólares anuales para la financiación climática de países en desarrollo, una cifra que se revisará al alza en 2025, y de la que ya se han desembolsado 64.000 millones. “Este dinero está condicionado -explica Ulargui- a que el país que lo recibe informe sobre la política o proyecto que va a implementar. El acuerdo de París es que vamos todos hacia un nuevo modelo de reducción de Co2, y el sector financiero tiene que acompañar al desarrollo que viene, no solo del acuerdo de París, sino de las empresas y de la sociedad civil”.

 

En este diseño de los nuevos escenarios de riesgo (el cambio climático fue uno de los primeros riesgos económicos recogidos en el Foro de Davos), la transferencia global de tecnología es otro elemento fundamental, con la creación de un comité en el que participan todos los países, para publicar las tecnologías y casos de éxito realizados, que cuentan además con una pequeña financiación.

 

Desafío: nuevos modelos de desarrollo y producción

 

Si bien no hay una jurisdicción vinculante para cada país, sí que existe la obligación de aplicar un plan nacional con políticas y medidas que lleven a lograr el objetivo propuesto “que cada país tiene que cumplir y justificar ante Naciones Unidas en un balance global cada cinco años. Se trata de compartir experiencias y de ayudar a aquellos países que no estén en la senda a diseñar o definir nuevas propuestas”, puntualiza esta responsable.

 

Bajo este mensaje positivo, Ulargui subraya también que “no existe una fórmula única, sino que cada país tendrá que adaptar las suyas para hacer modelos eficientes. Aquí sí que tenemos un reto, y en la primera sesión que tengamos en 2018 veremos si vamos a cumplir el objetivo o no. 175 países han firmado el acuerdo, lo que supone un hito en temas de negociación internacional. Países como China y EEUU tienen acuerdos bilaterales en cambio climático, con lo cual la latente voluntad política tiene que acompañarse de la implementación”

 

El primer paso es ratificar el acuerdo para que entre vigor, previsto para 2020 porque había una segunda fase del protocolo de Kyoto, “pero probablemente se produzca antes debido a la presión recibida por parte del Gobierno de Marruecos, que liderará la próxima cumbre. Hay que desarrollar los detalles del acuerdo; la fase de negociación es muy importante. Se necesitan 55 partes que sumen el 55% de las emisiones globales. Si EEUU y China ratificasen en septiembre se tendrían ya el 40% de las emisiones, e India (7%) también ha anunciado que ratificará antes de 2017”, puntualiza.

 

El potencial del sector marítimo

 

[Img #19381]Si bien ningún sector está identificado en el acuerdo de París, como sucedía con el de Kioto, tan sólo hay un guiño a la agricultura, la Directora General de la Oficina Española de Cambio Climático asegura que el marítimo “tiene un potencial enorme para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. Es importante tener una visión global de cómo todos los sectores económicos, incluido el naval, pueden crecer de forma más eficiente y desacoplar las emisiones de nuestro modus operandi normal, que se prevén que aumenten de un 50 a un 250%”.

 

Valvanera Ulargui explicó que “en la OMI ya se ha empezado a trabajar, sobre todo, en las posibilidades que ofrecen las políticas de eficiencia energética. Existe también una herramienta de gestión muy interesante que evalúa aquellos nichos en los que se puede todavía mejorar y el sector industrial ya se ha puesto manos a la obra”.

 

En este sentido, la UE tiene un reglamento, que entró el vigor en 1 de julio de 2015, “con un enfoque progresivo, donde lo primero que se va a hacer es exigir a las empresas que nos digan cuáles son sus emisiones y que las verifiquen para conocer los sectores, la vulnerabilidad y buscar en un siguiente paso integrar el sector marítimo al resto de sectores con los que se está trabajando en objetivos cuantificados”.

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