Día Jueves, 22 de Enero de 2026
El IPC chino de 2015 ha registrado un aumento del 1,4%. El
objetivo de las autoridades era el 3%.
Los precios a la producción siguen cayendo, con un registro en el año de -5,2%. El dato confirma que la desaceleración pesa fundamentalmente en el sector manufacturero. Las presiones a la baja sobre los precios han disminuido en los últimos meses, aunque la desinflación sigue siendo objeto de preocupación para las autoridades, pues es claro indicador del menor pulso de la demanda. El moderado aumento del IPC del mes pasado (1,6% interanual) se atribuye a los productos frescos, pero los precios industriales caen (-5,6% interanual en diciembre). Poe otro lado, la evolución de los precios al consumo está dando un relativo “respiro" al Gobierno chino. Los analistas prevén para 2016 una subida del IPC suficiente para alejar el fantasma de la deflación, en particular en el sector inmobiliario.
· Mejoría del comercio exterior. Los datos oficiales del comercio exterior chino de diciembre (en renminbi) indican un mejor comportamiento del sector exterior el último mes del año. Se registró una subida de las exportaciones del 2,3%. Se había previsto que cayeran el 4,1%. Por su parte, las importaciones disminuyeron el 4%, frente a las expectativas de caída de un 7,9%. El rebote de las exportaciones supone el primer aumento interanual desde junio y la mayor subida desde febrero. El descenso de las importaciones es la menor contracción de todo 2.015. Al final, el superávit comercial del mes fue de 58.000 mill.$, muy superior a las previsiones, aunque inferior al máximo alcanzado en octubre. En todo 2015, el comercio exterior total disminuyó un 7% con respecto a 2014, habiendo caído un 13,2% las importaciones y un 1,8% las exportaciones. El superávit comercial creció un 56,7%. La mejoría se produce en un momento en que los inversores internacionales están cada vez más preocupados por la desaceleración china. Los datos pueden aliviar estos temores pero subrayan la preocupación que existe entre los analistas sobre la veracidad de las estadísticas macroeconómicas que destila Pekín.
Fuente: CESCE
































