Día Lunes, 19 de Enero de 2026
El presidente ruso, Vladimir Putin, aprovechando la conmoción
internacional generada por los atentados yihadistas de Paris, ha terminado por reconocer que
la explosión en vuelo del Airbus A321 en el cielo del Sinaí ha sido consecuencia de una bomba
embarcada en el aeropuerto de Sharm el Sheikh.
Se da prácticamente por seguro que se trata
de una venganza del DAESH por la intervención rusa en Siria. Por su parte, el gobierno egipcio
sigue considerando que no hay pruebas concluyentes para pensar que se trata de un atentado,
aunque parece que se ha producido la detención de varios trabajadores en el aeropuerto en
cuestión. La muerte de los 224 pasajeros y tripulantes de la aeronave rusa reafirma a Putin en
su intervención en Siria, y le posiciona a nivel interno e internacional como “defensor de la
civilización”, haciendo pasar a un segundo plano la anexión de Crimea, el conflicto separatista
del este de Ucrania y su apoyo a Bashar al Assad.
Fuente: CESCE































