Día Lunes, 19 de Enero de 2026
El crecimiento del PIB anualizado del 1T en EE. UU. fue objeto de una brusca revisión a la baja, pasando del +0,2% al -0,7%, impulsado por un repunte del déficit comercial.
El déficit aumentó debido al despacho de importaciones atrasadas en los puertos de la costa oeste y al fortalecimiento del dólar estadounidense. Sin embargo, incluso dejando aparte el déficit comercial, el resultado fue igualmente débil, ya que el consumo creció únicamente un +1,8% en el 1T y, entrando en abril, los gastos de consumo personal (PCE) se contrajeron en realidad un -0,05%, situando el promedio de 3 meses en una tasa anualizada de tan solo el +1,2%, a pesar de que la renta disponible aumentó un +3,6%. La tasa de inflación medida por el PCE subyacente fue del +1,2% interanual. Los pedidos de fábrica en abril cayeron un -0,4%, con un descenso de los pedidos de bienes duraderos del -1,0%, y un indicador de nuevas entradas de pedidos en términos de gasto empresarial que descendió por tercera vez en cuatro meses, perdiendo un -0,3%. Las buenas noticias fueron que la encuesta del Índice ISM industrial aumentó +1,3 puntos, hasta situarse en un nivel moderado de 52,8, mientras que el componente de nuevas entradas de pedidos subió +2,3 puntos hasta registrar un sólido 55,8. La Reserva Federal puede justificar el déficit comercial, pero es probable que la débil inflación y el consumo negativo provoquen la primera subida de tipos en el 4T.
Fuente: Solunion
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