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Jueves, 15 de Enero de 2026

Actualizada Jueves, 15 de Enero de 2026 a las 20:52:30 horas

La logística y el transporte internacional

Marisa Moreno Castillo

Una vez elegido el entorno internacional adecuado donde realizar las operaciones de comercio exterior de nuestros servicios, productos o mercancías y una vez decidida la estrategia de internacionalización a seguir por la empresa, debemos tener en cuenta los aspectos logísticos de la operativa internacional de la empresa y en particular analizar la distribución física internacional del producto, ya que dicho estudio será clave para prever la capacidad competitiva de la empresa.

La logística tiene su origen ancestral en el ámbito de las campañas militares desde el  momento en que los ejércitos tenían que planificar, previamente a iniciar una campaña bélica,  cómo aprovisionarse de alimentos, armas, alojamiento, medicamentos y demás servicios y enseres que le eran necesarios para abastecer a las tropas durante la contienda. Sin embargo, no es hasta mediados del siglo XX cuando se establece la analogía entre la logística militar y el abastecimiento de material técnico para las industrias. La explosión del desarrollo de los medios de transporte y de la globalización de los mercados, con las operaciones a nivel internacional, ha sido el caldo de cultivo idóneo para el surgimiento del “concepto de logística”.

 

La logística en su concepción actual gravita en torno a dos funciones básicas, como son, por un lado, la gestión de materiales y, por otro, la gestión de la distribución. Para el Council of Supply Chain of Logistics Management, la logística es aquella parte de la gestión de la cadena de suministro que planifica, implementa y controla el flujo y el almacenamiento eficaz y eficiente de los bienes, servicios e información relacionada, desde el punto de vista de consumo, con el objetivo de satisfacer los requerimientos de los consumidores.

 

Por su parte, la cadena logística contaría con una primera fase de aprovisionamiento, una segunda de producción y una tercera de distribución, si bien, en el ámbito del comercio internacional el punto a considerar sería la tercera fase de distribución física de la mercancía (DFI). Esta fase consiste en el conjunto de operaciones necesarias para desplazar una carga desde un punto de origen a un punto de destino para satisfacer eficientemente una demanda, realizadas en forma secuencial durante un lapso de tiempo determinado. La distribución física de la mercancía supone, pues, el análisis de la carga a transportar, la preparación del envase y embalaje, la selección del modo de transporte, y la determinación y preparación de la documentación pertinente.

 

En todo el proceso van a ser fundamentales los conceptos de tiempo y lugar pues de ello va a depender en gran medida la rentabilidad, el coste y el riesgo que se asuma en cada una de las operaciones de comercio exterior que se lleven a cabo.

 

 

Marisa Moreno Castillo. Responsable de la Oficina de Internacionalización de Empresas Gaona Abogados

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