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Jueves, 15 de Enero de 2026

Actualizada Jueves, 15 de Enero de 2026 a las 16:45:31 horas

Carmen Terreros Andreu

Reflexiones sobre una feria: ARCOmadrid 2015

Carmen Terreros Andreu Jueves, 05 de Marzo de 2015 Tiempo de lectura:

La última edición de ARCO ha sido clausurada con gran boato por el el Sr. Juan Manuel Santos, presidente del país invitado, Colombia. La feria a criterio de los interesados, véase artistas, galeristas y coleccionistas, ha sabido cumplir con las expectativas de todos.

La feria ARCO cada año se presenta desde los medios de comunicación con distintos matices, unos se quedan en una mera base de datos de ventas, precios, asistentes…, otros exponen la feria como un lugar absurdo de obras absurdas, difíciles de catalogar y poco factibles de vender, llegando a caricaturizar el evento y los menos, se paran a reflexionar sobre lo que supone esta feria, tras el impacto mediático, desde el punto de vista artístico y económico que se expande por toda la capital, y la repercusión de la feria que se dinamiza a modo de reclamo por diversos países que se sienten atraídos por el arte contemporáneo. Según fuentes oficiales de Ifema, a través del Informe sobre el mercado español del arte en 2014 realizado por Clare McAndrew para la Fundación Arte y Mecenazgo,  ARCOmadrid generó un impacto para Madrid y la economía española cifrado en más de 100 millones de ingresos inducidos.

 

[Img #11212]No, no interesa destacar aspectos muy manidos sobre la feria:  el número de expositores, o la dificultad que suscita para los galeristas nacionales el optar a ser seleccionados frente a las supuestas facilidades que se ofrecen a los expositores extranjeros. U otros aspectos todavía más absurdos, como cual es el cuadro más caro, si es posible comprar arte con cuatro perras, que consejos dar a un coleccionista recién iniciado, porque vaso medio lleno, de Wilfredo Prieto, es una de las obras más mediáticas de la feria,… todo esto resulta trivial, realmente quedarse en estos aspectos es quedarse en la mera anécdota y no entender lo que es ARCO.

 

La feria, es cierto, se rodea diversas acciones de marketing como cualquier otro evento cuyo fin sea la venta de un producto, la ciudad de Madrid se involucra con un gran número de ofertas expositivas al amparo de la colaboración del país invitado, que a través de su embajada, se afana en mostrar lo que considera el mejor exponente de la cultura artística de su país. Los visitantes que acceden en exclusiva los días previos a la apertura de la feria al gran público, parecen destilar u halo especial, nos son un público más de una feria más, caras no reconocibles que se sabe son los coleccionistas dispuestos a hacerse con la pieza especial, caras reconocibles del mundo del arte, museos, el cine, las finanzas, farándula….Son ese público exclusivo, que conforma la feria y que en cierto modo, también supone una acción más de marketing. Algunas marcas empresariales, esponsorizan la feria y ofertan premios especiales a artistas u obras. El arte, se involucra con la imagen corporativa de estas empresas ofreciendo sendas ventajas al patrocinador y al patrocinado. Este año, de forma novedosa una firma española ha sido capaz de crear un verdadero Jardín del Edén, con la colaboración de especialistas de la talla del paisajista belga Thierry Boutemy, responsable del arte floral del proyecto; o de Erik Dhont, responsable de la creación del paisajismo y Fabrizio Olivieri, como diseñador de la iluminación, de manera que se podía disfrutar de una pausa ante un posible hartazgo de arte y deleitarse con todos los sentidos de este receso sensorial. De nuevo una campaña de marketing empresarial al amparo del arte.

 

[Img #11210]ARCO, es también una feria que no se olvida de los más pequeños, existe un córner en el que los niños se pueden aproximar de forma activa al arte a través de talleres. Aunque no solo hay que plantear esta actividad como un proyecto educativo, sino como la visión empresarial de los que en un futuro serán clientes potenciales de esta feria. Y hablando de educación, es una pena que no se de mayor importancia mediática, a los foros de especialistas que durante la feria ofrecen charlas y debates de gran calidad sobre temas relevantes del mundo del arte, una excelente ocasión para aprender de los que más saben en los distintos registros del sector del arte, como el IV Encuentro de Museos de Europa e Iberoamérica, un verdadero intercambio de pensamientos y conocimientos.

 

 

 

 

 

Pero tras este escaparate artístico en que se convierte la feria ARCO cada año, cabría hacer unas reflexiones sobre qué supone la feria, si es o no ventajoso comprar en ella, si el mercado del arte español se puede considerar un mercado maduro, o si es realmente el arte una inversión, es decir, si se puede considerar el arte como un valor refugio en tiempos de turbulencias económicas.

 

 

 

 

 

Paseando este año por la feria pude constatar que en general en esta edición se apreciaba gran calidad en la obra expuesta; predominaba de forma notoria la pintura respecto a otras manifestaciones artísticas, mucha menos fotografía, menos escultura, menos instalaciones y una casi inexistentes performance. El país invitado, Colombia quizá fue el más controvertido en su propuesta. Así que, las ofertas menos arriesgadas de esta pasada edición, nos  invita a pensar en el tipo de mercado de arte que tenemos en España y que ha sido fruto de un devenir en el tiempo. En los 80 fue el desenfreno, un mercado joven, con recursos económicos, y capacidad de compra, se compraba todo tipo de obra, incluso la más provocativa. En los noventa se replegó el mercado a ritmo de las dificultades coyunturales, políticas y económicas. Fue a finales de los 90 y principios del 2000, cuando el mercado se fue consolidando aunque con gran dificultad. Pero en 2007 ya se palpaba la crisis y como es previsible, la crisis afectó sobre todo a aquellos productos que no representaban primera necesidad. El arte se resintió de forma excepcional, muchas galerías cerraron y las ventas se produjeron con gran dificultad. Esto nos lleva a pensar en la siguiente cuestión. Si el arte se contrajo con la crisis económica, el arte (por lo menos el arte contemporáneo), no supone una inversión. No se puede considerar el arte  un valor refugio como el oro, o los brillantes. De ser así, las ventas hubieran sido proporcionales a la intensidad de la crisis económica que padecíamos.

 

[Img #11211]Volviendo a 2015, es evidente que ventas se han producido, los marchantes y expositores han mostrado su optimismo y satisfacción, se intuye la recuperación económica, también desde este sector. El mercado de arte español ha sobrevivido a momentos convulsos y por ello el haber soportado esa situación dolosa a ayudado a que se asiente, sea más maduro. Es un mercado que busca calidad, que no arriesga demasiado con sus propuestas, acertando con valores seguros. Esta edición, desde mi punto de vista, ha sido acertada, nada estridente, lo justo de extensa y esperemos que el preludio de una consolidación del arte en nuestro país.

 

Carmen Terreros Andreu - ElIntercultural

 

 

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