Día Miércoles, 18 de Marzo de 2026
El Director de Negocio de Aresbank analiza la evolución de las exportaciones españolas hacia la región MENA, destacando la importancia de soluciones financieras a medida y la seguridad en el cobro para aprovechar el alto crecimiento de economías como las de Egipto, Marruecos y Arabia Saudí.
Alvaro Hernandez-Maureta Lopez, Director de Negocio de Aresbank, analiza en esta entrevista cómo la banca especializada se ha convertido en el motor de expansión para las empresas españolas en África del Norte y Oriente Medio. Con una perspectiva histórica de más de medio siglo, el directivo detalla las claves para operar en mercados que, aunque complejos, presentan proyecciones de crecimiento muy superiores a la media europea.
Aresbank (Banco Árabe Español) es una entidad financiera con más de 50 años de trayectoria, especializada en la gestión de flujos comerciales entre España y los países del mundo árabe. Con una estructura accionarial que vincula capitales locales e internacionales, se ha consolidado como el socio estratégico fundamental para las compañías que buscan seguridad en mercados complejos como Libia, Argelia o los Emiratos Árabes Unidos.
Alvaro, con una amplia experiencia en banca corporativa e internacional, lidera la estrategia de acompañamiento a exportadores españoles, aportando una visión experta sobre la mitigación de riesgos políticos y comerciales en la región MENA (Middle East & North Africa).
¿Qué balance haces de estos primeros 25 años del siglo XXI? ¿Cómo ha evolucionado la forma en que la empresa española aborda la financiación en estas regiones respecto a hace dos décadas?
Alvaro Hernandez-Maureta Lopez: Si echamos la vista atrás, en el año 2000 exportar al norte de África era prácticamente un territorio vedado para las grandes empresas. Las pequeñas y medianas empresas apenas tenían acceso a esos mercados porque eran entornos muy complicados, con una gran barrera cultural y una burocracia compleja. Además, no existía financiación ni soluciones financieras que estuvieran realmente adaptadas; muchas veces se dependía de bancos corresponsales que ni siquiera tenían presencia física en el país de destino.
AHL: La primera gran evolución llega a partir de los años 2000, aprovechando el boom económico. Es ahí cuando empiezan a generarse operaciones comerciales de gran envergadura con países como Argelia, Marruecos o Egipto, y España comienza a posicionarse con fuerza. Posteriormente, con la crisis de 2008 y la crisis del euro, las empresas españolas sintieron la necesidad imperiosa de ampliar mercados y expandirse internacionalmente para cubrir la caída de demanda en los mercados domésticos europeos. Esto supuso otro gran impulso hacia estos destinos, apareciendo ya figuras como el gestor comercial internacional en los bancos. Hoy en día existe una normalización: las compañías conocen perfectamente los Incoterms, manejan las cartas de crédito y son capaces de diferenciar con precisión los riesgos asociados a cada mercado.
¿Cuál es el papel crítico que juega hoy Aresbank para que una empresa española pueda operar con seguridad donde la banca generalista a veces no llega?
AHL: El director financiero se tiene que preguntar qué cosas le aporta un banco especializado frente a uno generalista. A menudo, un banco generalista no es capaz de dar soluciones ad hoc para estos mercados tan especiales. Esto deriva en condiciones y términos financieros que no están adaptados a la realidad de la operación. Esa falta de conocimiento provoca una aproximación al mercado con excesiva prudencia, lo que termina generando muchas oportunidades perdidas.
Aresbank, como banco especializado, lleva 50 años proveyendo soluciones concretas. No hablamos solo de productos financieros, sino de una arquitectura institucional completa. Somos un banco árabe con accionistas árabes y llevamos construyendo relaciones locales en los países de destino durante más de medio siglo. Todo este bagaje y nuestra red de contactos es lo que ponemos al servicio de los clientes que quieren exportar hacia la zona con total seguridad.
Mirando hacia el 2030, ¿cuáles son los mayores desafíos y las oportunidades que ofrecen economías como la de Argelia o la zona MENA?
AHL: El FMI proyecta crecimientos del PIB en la región del entorno del 4% o 5%, lo cual ya de por sí genera un interés enorme para los exportadores. Si analizamos por sectores, destacaría como uno de los más importantes el de la energía renovable y la transición energética. Países como Egipto tienen el objetivo de generar el 50% de su energía con fuentes renovables para 2030. Esto va a disparar la demanda de proyectos de ingeniería, materiales y equipos de alta tecnología.
También veo una gran oportunidad en el sector de las infraestructuras, con proyectos monumentales como la Visión 2030 de Arabia Saudí o el Mundial de Marruecos en 2030. Por otro lado, el sector agroalimentario es un valor permanente; el mercado árabe percibe al exportador español como un proveedor de alta calidad, ya sea en ganado, aceites o alimentos procesados. Finalmente, no debemos olvidar las tecnologías de la información y la consultoría estratégica, impulsadas por las reformas de digitalización que están demandando organismos como el Banco Mundial.
¿Qué soluciones financieras o instrumentos estáis priorizando ahora mismo para apoyar al exportador?
AHL:Manejamos tres grandes bloques de soluciones. El primero son las cartas de crédito y remesas documentarias, esenciales para cubrir riesgos de cobro, tanto el riesgo político del país como el riesgo crediticio de la contrapartida. El segundo es la financiación de circulante, donde proporcionamos líneas de crédito, factoring internacional y forfaiting para cartas de crédito. Por último, la cobertura de divisas; las monedas en estos mercados pueden ser muy volátiles y tener este riesgo cubierto es lo que realmente protege los márgenes comerciales de la empresa.
¿Qué consejo le daría a un director financiero que se esté planteando entrar hoy en estos mercados emergentes?
AHL: Le daría cinco consejos fundamentales. Primero, asegura el cobro; una exportación puede ser muy lucrativa, pero el riesgo de impago es real y debe mitigarse con instrumentos como la carta de crédito. Segundo, cubre las divisas; es el mercado más volátil que existe y no debería dejarse abierto este riesgo. El tercero es financiar el ciclo de circulante de manera conservadora; los plazos en el mercado MENA tienden a alargarse por despachos aduaneros y logística, así que hay que ser prudentes con los tiempos.
En cuarto lugar, no escatimes en seguros, porque eso es lo que blinda tu margen. Y por último, elige un banco que sepa del mercado local, que tenga en su ADN la exportación a estos mercados, como es el caso de Aresbank.
| Concepto / Indicador | Dato Destacado | Contexto / País |
|---|---|---|
| Crecimiento del PIB | 4% - 5% | Región MENA |
| Energía Renovable 2030 | 50% de la generación | Egipto |
| Proyectos de Infraestructura | Visión 2030 y Mundial | Arabia Saudí / Marruecos |
| Experiencia de Mercado | 50 años de historia | Aresbank |
Claves y preguntas frecuentes sobre exportación a la región MENA
¿Cuáles son las principales barreras que enfrentan las pymes en estos mercados?
Históricamente han sido la barrera cultural, la complejidad burocrática y la falta de financiación adaptada. Hoy en día, el reto es la gestión de la volatilidad de las divisas y el aseguramiento del cobro en entornos de riesgo político.
¿Qué papel juegan las cartas de crédito en las operaciones actuales?
Son una herramienta crítica que permite mitigar tanto el riesgo de crédito de la contrapartida como el riesgo político del país de destino, garantizando que el exportador reciba el pago una vez cumplidas las condiciones documentarias.
¿Por qué se recomienda una financiación de circulante "conservadora"?
Debido a que los tiempos logísticos, los embarques y los despachos aduaneros en la región MENA suelen ser más largos de lo previsto, lo que exige una planificación financiera que evite tensiones de tesorería por retrasos operativos.


















































