Día Martes, 03 de Febrero de 2026
El PIB de España avanzó un 2,8% en el conjunto de 2025, según los datos de la Contabilidad Nacional Trimestral. El último trimestre del año destacó por un sólido dinamismo de la demanda nacional, compensando la aportación negativa del sector exterior al crecimiento.
![[Img #66544]](https://empresaexterior.com/upload/images/01_2026/8582_grafico-pib-2025.jpg)
La economía española finalizó el ejercicio 2025 con un avance del 2,8%, según los datos del avance de la Contabilidad Nacional Trimestral publicado por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Este crecimiento se fundamentó en la solidez de la demanda nacional frente a un sector exterior que restó al PIB.
Análisis del cuarto trimestre: Demanda interna y sector exterior
Durante el cuarto trimestre de 2025, el Producto Interior Bruto (PIB) registró un incremento trimestral del 0,8%, lo que supone una aceleración de dos décimas respecto al periodo anterior. En términos interanuales, el crecimiento se situó en el 2,6%, mostrando un ligero ajuste de una décima comparado con el tercer trimestre.
El protagonismo de este tramo final del año recayó en la demanda interna. Por el contrario, la demanda externa, a pesar de mostrar flujos dinámicos, tuvo una contribución negativa al avance global de la economía debido al fuerte ritmo de las importaciones, que superó el avance de las ventas al exterior.
Inversión, exportaciones y mercado laboral
La formación bruta de capital fijo (inversión) experimentó una desaceleración interanual, situándose en el 6,5% frente al 8,2% del trimestre previo. No obstante, se observan comportamientos divergentes según el activo:
- Maquinaria y bienes de equipo: Registró una tasa moderada del 1,2% trimestral.
- Vivienda: La formación bruta de capital en este sector se aceleró tres décimas, alcanzando el 2,7%.
- Exportaciones: Crecieron un 3,5% interanual, mejorando en siete décimas el registro del trimestre anterior.
En cuanto al mercado de trabajo, el empleo medido en puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo avanzó un 2,8% interanual. Este dinamismo se tradujo en la creación de aproximadamente 600.000 puestos de trabajo en el conjunto de 2025. Sin embargo, la nota negativa la pone la productividad del factor trabajo, que retrocedió un -0,2%, acumulando tres trimestres consecutivos en tasas negativas.
| Indicador Económico (2025) | Dato / Variación |
|---|---|
| Crecimiento PIB Anual 2025 | 2,8% |
| Crecimiento PIB Cuarto Trimestre (Interanual) | 2,6% |
| Crecimiento PIB Cuarto Trimestre (Trimestral) | 0,8% |
| Creación de Empleo (Anual) | 600.000 puestos |
| Inversión en Bienes de Equipo (Trimestral) | 1,2% |
| Productividad del Trabajo (Interanual) | -0,2% |
Perspectivas para 2026 y desafíos estructurales
De cara al presente ejercicio, la Cámara de España anticipa una moderación en el ritmo de crecimiento, proyectando un avance del PIB del 1,9% para 2026. Se espera que el sector exterior recupere protagonismo gracias al dinamismo de los socios comerciales europeos, mientras que el empleo podría crecer un 1,6%, situando la tasa de paro en el 10,2%.
La institución advierte de un escenario fiscal más restrictivo debido a la prórroga de los Presupuestos Generales del Estado y el agotamiento de los fondos europeos. Según la Cámara de España, es urgente implementar reformas que sitúen a la empresa como eje central: "Sin aumentos de productividad, el crecimiento económico será insuficiente para generar los ingresos necesarios sin recurrir a mayores niveles de endeudamiento".
Claves y preguntas frecuentes sobre la economía española 2025-2026
¿Cuál fue el motor principal del crecimiento en 2025?
El crecimiento del 2,8% estuvo impulsado principalmente por la demanda nacional, que compensó la aportación negativa del sector exterior en el último tramo del año.
¿Qué se espera para el mercado laboral en 2026?
Se prevé la creación de unos 380.000 empleos, lo que permitiría reducir la tasa de desempleo hasta el 10,2% de la población activa.
¿Cuáles son los principales riesgos para la economía según la Cámara de España?
Los principales desafíos incluyen la baja productividad, el elevado endeudamiento público y un entorno fiscal más estricto marcado por la reactivación de las reglas fiscales comunitarias.















































