Español Català Italiano Deutsch Euskara Portugues Française Galego English

Viernes, 02 de Enero de 2026

Actualizada Jueves, 01 de Enero de 2026 a las 12:25:06 horas

Análisis estratégico de la internacionalización

Los cuatro pilares de la internacionalización española definen la hoja de ruta para la próxima década: del "milagro exportador" a la gestión de la incertidumbre

Redacción Empresa Exterior Jueves, 13 de Noviembre de 2025 Tiempo de lectura:

Coincidiendo con el 25 aniversario de Empresa Exterior, el medio reunió en un webinar exclusivo a los representantes de las cuatro instituciones clave de la estrategia-país: ICEX, COFIDES, Cámara de España y Cesce. En un encuentro moderado por Raquel R. (Empresa Exterior), los expertos analizaron la transformación estructural del sector exterior español en el último cuarto de siglo y debatieron sobre los desafíos del nuevo orden geopolítico, marcando las líneas maestras para consolidar la competitividad de las empresas españolas en un entorno global fragmentado.

 

Para comprender la magnitud del análisis, es fundamental conocer el papel que desempeñan estas instituciones en la economía nacional:

 

  • ICEX España Exportación e Inversiones: Entidad pública empresarial cuyo fin principal es promover la internacionalización de las empresas españolas y la promoción de la inversión extranjera.

  • COFIDES (Compañía Española de Financiación del Desarrollo): Sociedad mercantil estatal que gestiona fondos del Estado para ofrecer financiación a medio y largo plazo a proyectos privados viables de inversión en el exterior.

  • Cámara de España: Corporación de derecho público que representa a la red de Cámaras de Comercio, actuando como interlocutor ante la administración y apoyando la competitividad e internacionalización del tejido empresarial.

  • Cesce (Compañía Española de Seguros de Crédito a la Exportación): Agencia de Crédito a la Exportación (ECA) española, encargada de gestionar el seguro de crédito por cuenta del Estado para cubrir riesgos políticos y comerciales de la internacionalización.

 

El panel de expertos contó con voces autorizadas que lideran la estrategia en sus respectivas áreas:

 

  • Jorge Alvar, director general de Transformación Digital, Información y Estrategia de ICEX.

  • Cristina Mena, subdirectora de Desarrollo de Negocio de COFIDES.

  • Julián López Arenas, director de Competitividad de Cámara de España.

  • Ricardo Santamaría, director de Riesgo País y Gestión de Deuda de Cesce.


 

Para comenzar este balance, ¿cómo ha cambiado la internacionalización de la empresa española en este primer cuarto de siglo y cuál ha sido el papel de vuestras instituciones en esa transformación?

 

Ricardo Santamaría (Cesce): Estos 25 años han sido la consagración del sector exterior español. Hemos pasado, especialmente en los últimos 15 años, de utilizar la exportación como un complemento ante la debilidad del mercado doméstico a convertirlo en un elemento fundamental y vocacional de nuestro modelo de crecimiento. Esto ha supuesto una transformación drástica: hemos transitado de un modelo frágil a uno sostenible, capaz de generar capacidades propias sin depender constantemente del ahorro externo. R. Santamaría: El sector exterior ha alcanzado cuotas cercanas al 40% del PIB, convirtiéndonos en la segunda economía con mayor apertura de la Unión Europea, solo por detrás de Alemania. Las empresas han encontrado en la diversificación internacional un instrumento estratégico permanente.

 

Jorge Alvar (ICEX): Coincido con Ricardo. Quizá la palabra "milagro" no sea la más apropiada porque esto es fruto del esfuerzo, pero las cifras confirman una historia de éxito. En términos nominales, el valor de las exportaciones se ha triplicado y el número de empresas exportadoras se ha duplicado. Además, los exportadores regulares han aumentado un 50%. Estamos presenciando un tirón espectacular de la exportación de servicios no turísticos. Es un cambio estructural que ha venido para quedarse.

 

Julián López Arenas (Cámara de España): Suscribo lo dicho. Cuando me incorporé a la Cámara en 2010, el comercio exterior no llegaba al 25% del PIB; hoy ronda el 38%, superando a países como Italia, Francia o Reino Unido en peso relativo. La internacionalización fue lo que evitó una hecatombe durante la crisis financiera. Sin embargo, queda mucho por hacer. Aunque hemos duplicado la base exportadora, esta representa solo un 2,8% de las empresas activas. La exportación sigue muy concentrada: las 1.000 primeras empresas regulares aportan el 64% del volumen total. Tenemos mucho trabajo por delante para ampliar esa base.

 

Cristina Mena (COFIDES): Por complementar desde el punto de vista de la inversión, hemos observado un cambio de tendencia claro. A principios de los 2000, eran las industrias tradicionales y manufactureras las que salían al exterior tras consolidarse en España. Hoy, las empresas tecnológicas y digitales llevan la internacionalización en su ADN desde su nacimiento. No esperan a consolidarse; su actividad surge global desde el arranque, incorporando la inversión exterior en fases muy tempranas de su crecimiento.

 

¿Cómo han evolucionado las herramientas de promoción y el perfil de la empresa en estos años? Se habla mucho del paso de la feria tradicional a la inteligencia artificial.

 

J. Alvar: Hemos pasado de un crecimiento extensivo (más empresas) a uno intensivo (empresas que exportan más). Las herramientas de promoción han evolucionado para responder a esta realidad más sofisticada. No es que la feria tradicional haya quedado obsoleta —sigue siendo vital para el networking y el conocimiento—, pero se han sumado nuevos instrumentos: programas de e-commerce, transformación digital y apoyo a intangibles para posicionarnos en segmentos de mayor valor añadido. La velocidad del cambio es ahora el factor crítico.

 

J. L. Arenas: Efectivamente, convive un ecosistema multicanal. La feria sigue siendo la herramienta más utilizada, pero ahora se complementa con inteligencia comercial y digitalización. Desde la Cámara de España y el ICEX ofrecemos dosieres de inteligencia de mercado personalizados y apoyamos el posicionamiento en marketplaces. La presencia física es fundamental, pero la tecnología nos permite afinar el tiro y reducir riesgos en la fase de iniciación.

 

Desde la perspectiva financiera, ¿cómo han cambiado las necesidades de financiación y gestión de riesgos?

 

R. Santamaría: En Cesce apoyamos fundamentalmente ese 3% de contratos hacia países emergentes que requieren financiación a medio y largo plazo. Hemos visto un salto cualitativo enorme: nuestras empresas ahora lideran grandes proyectos de infraestructuras, ingeniería y movilidad sostenible a nivel mundial, como el AVE a La Meca o el Canal de Panamá. R. Santamaría: Esto ha exigido nuevos productos. Ya no solo cubrimos el riesgo de impago (crédito comprador/suministrador), sino riesgos de ejecución de fianzas, avales y, cada vez más, la inversión exterior. Las estructuras financieras son más complejas y requieren cubrir a todos los agentes intervinientes para asegurar la competitividad del proyecto.

 

C. Mena: La crisis de 2008 enseñó a las empresas la necesidad de diversificar sus fuentes de financiación. Hoy vemos estructuras más sofisticadas que combinan financiación tradicional con alternativa y, crucialmente, colaboración público-privada. Además, la volatilidad actual exige una gestión muy profesional de los riesgos de tipo de interés y de cambio. COFIDES juega un papel clave aportando esa financiación complementaria que da consistencia y cierre financiero a los proyectos de inversión.

 

Mirando al futuro, ante un escenario de neoproteccionismo y fragmentación global, ¿cuáles son los principales desafíos y estrategias?

 

J. L. Arenas: El escenario es complejo, especialmente con el cambio de política en EE. UU. Unos aranceles del 15% son asumibles, pero el verdadero riesgo está en cómo afecten a nuestros principales socios, como Alemania. El futuro pasa por reducir la dependencia del mercado europeo, que es maduro, y apostar por África, Asia y Latinoamérica. La Unión Europea debe reaccionar reduciendo la carga regulatoria, como sugiere el informe Draghi, para mejorar nuestra competitividad.

 

J. Alvar: Para mí, la clave sigue estando en Europa; ahí es donde nos jugamos la partida. EE. UU. y Asia son nuestras asignaturas pendientes. A nivel estratégico, las empresas deben acortar los tiempos de decisión. Vivimos en un cambio constante que sobrevivirá a los ciclos políticos. Necesitamos aumentar la adopción de tecnología y apostar por la calidad y la marca. La mitad de nuestras exportaciones son de tecnología media-baja, muy expuestas a precio; la única salida es subir en la cadena de valor.

 

C. Mena: Un gran reto pendiente es escalar en tamaño. El predominio de la pyme nos limita; ganar dimensión nos daría una posición competitiva más robusta. Además, las decisiones de internacionalización ya no pueden posponerse esperando a que "pase la tormenta", porque la volatilidad es la nueva normalidad.

 

R. Santamaría: Estamos ante un nuevo orden geoeconómico fragmentado con prácticas comerciales restrictivas. Pero esto no significa replegarse. Al contrario, la gestión de riesgos debe dejar de ser defensiva para convertirse en una palanca de competitividad. Existen tremendas oportunidades en el perfeccionamiento del mercado interior europeo y en los nuevos acuerdos comerciales de la UE. La clave será generar inteligencia a partir de la información que proveemos las instituciones para navegar este entorno de riesgo con éxito.

 

 

 

 

Publicidad

X
Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.