Día Jueves, 08 de Enero de 2026
Los rusos han respaldado “de forma abrumadora” la reforma Constitucional propuesta por el presidente Putin en una consulta de muy cuestionable legitimidad.
Con un 65% de participación y cerca de un 78% de apoyo, el Kremlin ha conseguido sacar adelante las polémicas enmiendas a la Carta Magna que, entre otros aspectos, permiten al presidente perpetuarse en el poder hasta 2036, además de otorgarle más influencia y control sobre el sistema judicial lo que amenaza, una vez más, la división de poderes en el país.
Por si esto fuera poco, se establece una primacía jerárquica de la legislación nacional sobre normas y tratados internacionales lo que en caso de contradicciones entre ambas abrirá las puertas a litigios en los tribunales internacionales.
La consulta, que inicialmente estaba prevista para el 22 de abril pero tuvo que ser pospuesta por el brote de Covid-19, duró toda una semana para, supuestamente, evitar multitudes en los puntos de votación. No obstante, opositores y activistas han denunciado que este proceso extendido ha facilitado el fraude.
De hecho, la Comisión Central Electoral se vio obligada a anular el resultado en varios distritos (en Moscú y San Petersburgo) tras constatarse claras irregularidades en la votación. A ello se suman las acciones del ejecutivo para tratar de alentar la participación sorteando coches, móviles, vales descuento e incluso hasta apartamentos, en un intento de dar una pátina de legitimidad democrática a una votación que no era vinculante y que ya había sido previamente respaldada por la Duma y el Tribunal Constitucional.
De esta forma, Putin despeja las dudas sobre el futuro político de Rusia con el objetivo, además, de tranquilizar a todo el sector empresarial que, gracias a su mandato, ha germinado y prosperado a su alrededor. Los empresarios rusos, muchos entre las mayores fortunas del mundo, pueden respirar tranquilos al menos durante dos mandatos más.
Fuente: CESCE











































