Día Jueves, 08 de Enero de 2026
Asimismo, en junio, una escuela nicaragüense empezó, también, a utilizarlo en una acción preventiva ante la posibilidad que estalle un conflicto armado en el país.
La idea de Glifing se empezó a gestar hace 10 años en forma de un proyecto solidario, llamado Avesedari, resultado de los estudios que la psicóloga Montserrat Garcia hizo, junto con la Universidad de Barcelona, para
encontrar una solución al fracaso escolar de su hijo pequeño, Mario, que fue diagnosticado de dislexia.
Los buenos resultados del proyecto y la necesidad de Montserrat Garcia de darle continuidad dieron lugar a la creación de Glifing como empresa en el año 2012. Desde entonces, Glifing se aplica como método para aprender a leer y que, al mismo tiempo, permite detectar y tratar problemas de dislexia y otras de comprensión lectora.
El crecimiento de Glifing ha sido espectacular. La empresa española, con sede en Sant Just Desvern (Barcelona), se encuentra en nueve países de todo el mundo
En España el método se utiliza en 22 provincias. Cuatro ayuntamientos han adquirido el método Glifing para sus colegios municipales, además de escuelas rurales y otras escuelas, tanto públicas como concertadas, más de 200 hoy en día, que lo han hecho a título particular; más de 370 centros pedagógicos o de refuerzo escolar lo utilizan con sus alumnos; 5 hospitales (en Cataluña y en Argentina) disponen de Glifing a fin de que los niños hospitalizados no pierdan el curso escolar; asociaciones y otras entidades con niños con diferentes afectaciones, como espectro autista o síndrome de Down, han encontrado en Glifing una manera de reforzar el aprendizaje de sus usuarios.
La expansión de Glifing a nivel internacional es imparable. Actualmente, se encuentra ya en nueve países diferentes. Es, principalmente, en los países de habla hispana donde su entrada ha sido más inminente, ya que Glifing se encuentra en castellano, catalán y euskera. En breve está previsto que esté disponible en inglés. Andorra y Bélgica (donde Glifing es utilizado por un centro que atiende a niños con el español como lengua materna) fueron los primeros países donde llegó Glifing. Chile y Argentina los primeros en Sudamérica. Después vinieron Uruguay y Panamá y, más recientemente, Nicaragua y México. El motivo por el que Nicaragua implementó el método dejaba un sentimiento agridulce, ya que se vio como una herramienta que puede permitir a los niños no quedar sin educación, ante el estallido de una posible guerra en el país.









































