Día Lunes, 19 de Enero de 2026
El pasado 9 de febrero el Congreso estadounidense aprobó una ley de gasto que provee de fondos al gobierno federal hasta el próximo 23 de marzo.
El pasado 9 de febrero el Congreso estadounidense aprobó una ley de gasto que provee de fondos al gobierno federal hasta el próximo 23 de marzo.Se han producido, por tanto, dos cierres de la Administración federal en menos de un mes (el plazo de validez de la prórroga anterior concluía el 8 de febrero, de modo que el segundo ha sido un cierre técnico, pero pone de manifiesto las dificultades para alcanzar compromisos).
De hecho, el acuerdo presupuestario entre republicanos y demócratas se logró el pasado miércoles, pero la oposición de un solo senador, el republicano Rand Paul, bloqueó la votación durante toda la tarde del jueves para exigir que se limitara el gasto fiscal.
El acuerdo contempla 165.000 mill.$ destinados a gasto militar, 20.000 mill.$ a infraestructuras, 6.000 mill.$ a la lucha contra la epidemia de los opiáceos, 5.800 mill.$ a la salud infantil y un largo etcétera. Este plan supondrá un aumento considerable del déficit público, que se estima que alcanzará los 1,15 billones de dólares en 2019. El acuerdo no incluye la reactivación del programa de protección de los “dreamers”, por lo que este asunto y otros relacionados con la inmigración siguen pendientes de discusión (de hecho, muchos Demócratas accedieron a aprobar el compromiso con la condición de que estos temas se acometiesen próximamente). Con las elecciones legislativas a la vuelta de la esquina, el próximo noviembre, a ambos partidos les conviene un marco presupuestario estable que contente a muchos electores.






























