Día Jueves, 29 de Enero de 2026
La devaluación del peso contra el dólar está teniendo efectos positivos para la economía mexicana, en particular en los ingresos de divisas derivados de las remesas de los trabajadores en EE.UU.
El año pasado, estas superaron los ingresos por petróleo y, en mayo, crecieron un 33% interanual en términos de moneda local. De la misma manera y superando todas las expectativas, las remesas aumentaron un 13,1% en dólares, alcanzando 2.480 mill.$. Mayo de 2016 ha sido el mejor mes desde octubre de 2008. Con un peso mucho más débil y una baja inflación, los flujos de remesas han impulsado el poder adquisitivo de las familias mexicanas. La fortaleza de esta fuente de ingresos se explica fundamentalmente por el buen comportamiento actual del mercado de trabajo en EE.UU., especialmente para los latinos. Para México, todo esto implica más liquidez, más empleo y mejores salarios, lo que inmediatamente repercute en el nivel de consumo y acelera el crédito a los hogares para su equipamiento con bienes duraderos. El fenómeno aún no se refleja en los datos de confianza empresarial y de evolución de la producción industrial, pero la mejoría no debería tardar.
Fuente: CESCE







































