Día Martes, 27 de Enero de 2026
El Gobierno de la India ha anunciado lo que considera una “liberalización radical” de las inversiones extranjeras directas (IED) en el país, con el objetivo de que sea “el país más abierto del mundo a las inversiones extranjeras”.
Se van a simplificar los procedimientos y los niveles de control en muchos sectores, en particular en el comercio de productos agroalimentarios y de bienes de consumo, en la industria de defensa, en el transporte aéreo y las comunicaciones. Sin embargo, todas las actividades no se abren por igual, por lo que, teniendo en cuenta las indefiniciones de la propuesta, no se puede descartar que la pesada burocracia siga bloqueando gran parte de los proyectos. Según las estadísticas de la Cámara Internacional de Comercio, la India se situaba en el puesto 63 del listado de las economías más abiertas del mundo. No obstante, la IED se ha disparado en los últimos meses, pasando de 30.930 mill.$ en el año fiscal 2014-15 a 40.460 mill.$ en el que se acaba de cerrar en marzo. La decisión del Gobierno de Modi tiene dos lecturas. Desde un punto de vista político, envía un mensaje positivo a los inversores internacionales; desde un punto de vista económico, la medida tiene mucho que ver con la necesidad que tiene la India de dar trabajo a los entre 10 y 15 millones de jóvenes que entran en el mercado de trabajo todos los años.
· Cambio de Gobernador del Banco Central. Los mercados financieros de la India, tras una primera reacción negativa, se han recuperado rápidamente de la renuncia del Gobernador del Banco Central, Raghuram Rajan, a ampliar su mandato. Rajan dejará el cargo en septiembre, tras haberlo ocupado durante tres años, y volverá a su puesto de profesor en la Universidad de Chicago. Se pensaba que el respetado Gobernador, responsable para muchos de la estabilidad monetaria del país, seguiría los pasos de todos sus predecesores ampliando su mandato en dos años más. Pero parece evidente que es algo que no entra en los planes del Primer Ministro Narendra Modi. En todo caso Rajan deja las finanzas de la India en mucho mejor estado del que las encontró y se espera que el Gobernador que le reemplace respete su legado.
Fuente: CESCE







































