Día Lunes, 26 de Enero de 2026
El Gobierno indio ha presentado un presupuesto de 289.000 mill.$ para el año fiscal 2016-2017 (abril a marzo) con un déficit potencial del 3,5% del PIB, frente al 3,9% previsto para el año en curso.
Se ha fijado una inversión en el presupuesto de 32.000 mill.$ en infraestructuras de transporte (ferroviaria y vial), y de 3.600 mill.$ para recapitalizar los bancos públicos, así como importantes fondos destinados a impulsar el desarrollo rural. Los inversores echan en falta partidas presupuestarias destinadas a cubrir las tan prometidas reformas económicas y algunas multinacionales están especialmente decepcionadas por que no se han anulado las leyes que les obligan a pagar impuestos de manera retroactiva. El fiscoindio pide a 11 multinacionales ‒entre ellas las inglesas Vodafone y Cairn‒ el ingreso de 8.300 mill.$ por impuestos, intereses y multas sobre periodos en los que las leyes impositivas en cuestión no existían. El proyecto de presupuesto ha anulado el cobro de los intereses y las multas de esas deudas fiscales, pero no ha tocado el principal.
· Apoyo a la India rural. En los próximos cinco años, el gobierno de la India quiere doblar la renta de sus agricultores y ha prometido electrificar todos los pueblos del país antes de mayo de 2018 (cerca de 300 millones de ciudadanos no dispondrían actualmente de electricidad). La doble promesa se ha hecho durante la presentación del presupuesto y en un momento en el que millones de agricultores viven una situación dramática por culpa de una sequía que azota varios Estados. La inversión destinada a desarrollar el mundo rural en este año fiscal será de 12.700 mill.$. El anuncio tiene mucho que ver con las próximas elecciones en varios de los grandes Estados de la federación india y en respuesta a la dolorosa derrota de noviembre del partido del Narendra Modi en las elecciones de uno de los Estados más pobres de la India, el Bihar. Más de la mitad de los 1.295 millones habitantes del gigante asiático viven en zonas rurales. Entre ellos se contabilizan 120 millones de agricultores y 145 millones de trabajadores agrícolas. La tasa de crecimiento (7,6% en la actualidad) no es suficiente para mejorar la calidad de vida de la población y el ejecutivo tiene que enfrentarse a menudo a protestas generadas por el descontento social en el mundo rural. Prueba de ello es la última revuelta de los Jats ‒comunidad de agricultores y pequeños terratenientes‒ en el estado de Haryana, en el norte del país, que ha causado una decena de víctimas mortales e innumerables destrucciones.
Fuente: CESCE







































