Día Lunes, 26 de Enero de 2026
Se ha confirmado oficialmente que Brasil sufrió en 2015 la recesión más dura de los últimos 25 años.
El país está inmerso en una tormenta perfecta que hace coincidir la caída de los precios de las materias primas, un macro escándalo de corrupción (Petrobras) y una profunda crisis política. En el 2015, el PIB cayó un 3,8%, el peor registro desde 1981, cuando este se contrajo un 4,4%, y la lectura de los demás indicadores define al periodo como el “annus horribilis”. El desempleo alcanzó el 7,9%, récord de los últimos seis años, la inflación cerró con una subida del 10,67%, récord en los últimos 12 años y el real perdió un tercio de su valor frente al dólar. En lo que concierne a las cuentas del Estado, el déficit fiscal se ha disparado hasta el 10,3% del PIB (récord histórico) y el internacionalmente apreciado Ministro de Finanzas, Joaquim Levy, dimitió en diciembre. A todo esto hay que añadir la incertidumbre política, con un proceso de impugnación contra la presidenta Dilma Rousseff, en horas más que bajas (11,4% de opiniones favorables), y el enjuiciamiento por corrupción de su principal adversario, el Presidente del Congreso Eduardo Cunha. El ejercicio 2016 también empieza con pocas esperanzas y muy malas sensaciones. La previsión de contracción del PIB es del 3,5% para 2016, por lo que no es extraño que las agencias de rating tengan a Brasil en el punto de mira.
· Detención de Lula. La detención del expresidente de Brasil, Luis Inácio Lula da Silva, llamado a declarar por la policía durante tres horas por su posible participación en el escándalo de corrupción Petrobras, ha levantado una tormenta política en Brasil. La reacción de los militantes del Partido de los Trabajadores (PT) ha sido inmediata, movilizándose en defensa de su histórico líder. La oposición teme que este resurgir de Lula promueva su candidatura para las próximas presidenciales de 2018 y haga revivir a un PT hoy en declive. Hoy por hoy, sin embargo, Lula no ha dado ningún tipo de explicaciones sobre la proveniencia de algunos de sus bienes y tampoco ha aclarado si los hechos que se le imputan son reales o no.
Fuente: CESCE







































