Día Martes, 27 de Enero de 2026
La dimisión del Ministro de Economía ucraniano Aivaras Abormavicius,motivada por su enfrentamiento con el presidente y el primer ministro (les acusó de haber nombrado en puestos claves de la administración a protegidos poco fiables desde el punto de vista de su honestidad) puede tener repercusiones en las relaciones con el FMI.
Cristine Lagarde ha recordado a las autoridades ucranianas que la ayuda del Fondo y la de los demás intervinientes está directamente vinculada a la ejecución de las reformas prometidas y a la lucha contra la corrupción. En efecto, el plan de rescate de Ucrania está respaldado por una aportación del FMI de 40.000 mill.$ en cuatro años, y su suspensión sería un golpe definitivo para la economía del país. Según los analistas, la clase política ucraniana está perdiendo mucho tiempo en debates internos y discusiones inútiles olvidando que sin el apoyo de EE.UU. y el FMI el país no sobrevivirá. Por otra parte, el presidente Petro Poroschenko tendrá que escoger entre la perdida de los fondos prometidos o la lucha implacable contra la corrupción. Desde un punto de vista militar, los acuerdos de Minsk siguen sin ser respetados y continua el goteo de incidentes y víctimas en el este del país.
Fuente: CESCE







































