Día Lunes, 19 de Enero de 2026
Rusia ya acumula tres trimestres consecutivos de caída del PIB, lastrada por los bajos precios del petróleo y las sanciones de Occidente.
La economía entró en recesión a inicios de este año, con un retroceso del PIB del
2,2% en el primer trimestre y del 4,6% en el segundo. Para este año, el gobierno prevé una
contracción del PIB del 3,9%, en línea con las previsiones de la OCDE y el FMI, lo que supondrá
la primera recesión desde 2009. Sin embargo, según las autoridades la economía podría haber tocado fondo en septiembre, cuando el PIB empezó a crecer en términos mensuales ajustados a calendario. Las previsiones para el año próximo son dispares en función de las fuentes consultadas, lo que no es sino reflejo de la incertidumbre que rodea a la economía rusa, inmersa en un conflicto internacional en Ucrania y fuertemente dependiente de los precios del crudo tanto para equilibrar sus cuentas públicas como exteriores. El Banco Central estima que la economía retornará a tasas de crecimiento positivo en la primera mitad de 2016, si bien otras fuentes no son tan optimistas, y prevén una contracción del 1% para el año próximo. La debilidad de la demanda interna, fuertemente penalizada por la caída de los salarios reales (la inflación fue del 15,7% en septiembre), y una inversión deprimida dificultan la recuperación. La evolución a medio plazo depende de, por una parte, que la UE mantenga o no las sanciones (la próxima revisión será en enero) y, por otra, de la evolución del precio del barril de petróleo, que de acuerdo con la Agencia Internacional de Energía (AIE) es poco probable que vuelva a los 80 dólares antes del final de la próxima década.
Fuente: CESCE
































