Día Jueves, 15 de Enero de 2026
La volatilidad financiera continuó durante la segunda semana del año, manteniendo una tendencia del Dólar fuerte, la cual no tiene signos de reducirse.
La inflación negativa que esperábamos para el primer trimestre de 2015 llegó incluso antes de lo previsto, ya que la inflación de diciembre en la zona euro cayó a un -0,2% interanual, por lo que casi con total seguridad el Banco Central Europeo anunciará una serie de medidas de flexibilización en su próxima reunión que tendrá lugar el próximo 22 de enero. Como era de esperar, la divisa común terminó la semana perdiendo otro 1% respecto al Dólar. Más desconcertante resultó el bajo rendimiento de la Libra respecto al Dólar y el Euro, en una semana en la que las noticias del Reino Unido mantuvieron cierto equilibrio y neutralidad.
GBP
La semana pasada las noticias económicas en el Reino Unido fueron bastante mixtas. Tanto construcción como industria decepcionaron en cuanto a expectativas de niveles de producción esperados, mientras que el informe de empleo de Markit indicó un fuerte crecimiento tanto en niveles de contratación como de incremento de
salarios. Los datos de construcción y producción industrial, sumados a la disminución del PMI hasta el nivel de 55,8, muestran una disminución en la confianza empresarial, que sigue una tendencia hacia la desaceleración económica en el Reino Unido a niveles de crecimiento inferiores, situados entre el 2 y 2,5%.
Esta disminución se produce frente a unas expectativas de crecimiento superiores al 3% publicadas por Reino Unido en los últimos trimestres. Mantenemos nuestra fecha para la primera subida de tipos de interés por parte del Banco de Inglaterra para el tercer trimestre de 2015, teniendo en cuenta que tal previsión depende de la
ausencia de importantes sorpresas de inflación negativa. La evolución de los mercados de divisas están tomando una postura diferente por el momento: la Libra cayó la semana pasada respecto al Dólar y, más sorprendentemente, respecto al Euro.
EUR
La deflación ha llegado a la Eurozona incluso antes de los que esperábamos. La caída en los precios de la energía presionó la inflación general de diciembre hasta el -0,2%, lo que comparado con el 0,5% de inflación del mes anterior representa una gran variación negativa. Si excluimos los precios de los alimentos y la energía, la
inflación subyacente se sitúa en un nivel menos alarmante del 0,8%. Sin embargo, tanto el BCE como el resto de instituciones europeas se centran normalmente en la cifra de inflación general. La zona euro es ahora la única zona económica importante donde los precios están cayendo sobre una base anualizada. En ausencia de un rebote considerable en el precio del petróleo, se espera que esta situación permanezca durante todo el año 2015. El BCE es consciente de que se aleja de su objetivo de inflación, por lo que el anuncio de nuevas medidas de flexibilización monetaria, incluida la compra de bonos soberanos, es más que probable que ocurra en la reunión del 22 de enero. Aparentemente los mercados no esperaban que la inflación alcanzara niveles negativos, y la semana pasado, aunque el Euro cayó frente al Dólar, logró ganar posiciones respecto al resto de divisas del G-10.
USD
El informe de nóminas de diciembre confirmó que la economía estadounidense continúa creando empleo a un ritmo muy positivo de aproximadamente 250.000 puestos al mes. No obstante, las cifras de creación de empleo contrastan con un descenso mensual del 0,2% en la remuneración de los trabajadores. Los inversores optaron por centrarse en este último dato y el Dólar cayó aproximadamente a la mitad del valor que había ganado durante la semana, en el espacio de tiempo comprendido entre la publicación de tal informe y el cierre del mercado el viernes.
Seguramente el informe de remuneración habrá llamado la atención de la Reserva Federal, ya que es un signo de debilidad muy inusual en un mes de creación de empleo fuerte. Por otra parte, los datos de un mes aislado no tienen por qué crear una tendencia y existe bastante posibilidad de que esta debilidad se invierta en los próximos meses y se quede como una cifra estadística aislada. Si no lo hace, y el salario real deja de aumentar, estos datos afectarán al calendario de subida de tipos de la Reserva Federal de 2015.
































