Español Català Italiano Deutsch Euskara Portugues Française Galego English

Miércoles, 14 de Enero de 2026

Actualizada Miércoles, 14 de Enero de 2026 a las 17:58:43 horas

Iberoamérica, sin promoción experta el comercio y la inversión disminuyen

Tomás Pablo

En épocas de desaceleración económica, reformas estructurales o naciones que caen en default, es recomendable contar con un plan de promoción de diferentes niveles que rescate las fortalezas y los avances de los países de la región, sobre todo contagiar seguridad a aquellos grupos que más se interesan en comerciar e invertir en Iberoamérica.

[Img #7443]

 

La labor de promoción es una actividad profesional, que se ejecuta de manera constante, diaria, rutinaria, en la que es fundamental transmitir confianza, conocimiento y cercanía, en el que saber comunicar de modo escrito u oral es indispensable y con objetivos medibles. España, Chile o cualquier nación Iberoamericana, está obligada a no descuidar su tarea promocional informando aquello que pueda ser atractivo o valioso para su desarrollo, indispensable para crecer y generar oportunidades.

 

Promotores

Uno de los mayores activos del área de promoción de una organización -instituciones o empresa-, son sus promotores, en ellos recae la responsabilidad de proyectar la confiabilidad que emana de la labor que realiza la entidad a la que se deben y la envía a quienes más les importan. ¿Cómo se consigue esto? Los expertos nos dicen que un buen promotor genera confianza cuando es uno mismo, es honesto, existe un compromiso con lo que divulga, se muestra imparcial y es congruente entre lo que se piensa dice y hace.

 

El promotor no necesariamente toma parte en la elaboración de los temas a impulsar, pero cuenta con la empatía y profesionalidad necesaria para estudiar, aprender, empaparse y comprender lo que se desea comunicar, saca partido de aquellos apartados tenidos como difíciles de digerir por el gran público y los hace comprensibles a estos. Entre los mayores enemigos de la promoción esta la inexactitud técnica y dejar una sensación de inseguridad allí por donde se va, esto aleja hasta el más confiado.

 

Los destinatarios de lo promovido no solo son sus clientes finales, pueden ser grupos de interés especial, los socios, accionistas o trabajadores de la propia empresa, la autoridad pública o la sociedad como tal. El día a día está plagado de ejemplos de actividad promotora. Los países destinan recursos a la promoción de sus exportaciones, o a la atracción de inversiones en los mercados internacionales de su interés con mensajes bastante generalistas dejando la labor de venta o de inversión a los propios interesados. Las asociaciones privadas lo hacen en foros locales o internacionales donde informan y persuaden acerca de los beneficios en un sentido amplio de los bienes y servicios de sus asociados. Los empresarios lo hacen sobre aquello que hacen resaltando sus valores, los logros alcanzados, actividades en las que están inmersos, etc., de esta manera se consiguen distintos resultados y sobre todo se da un fuerte apoyo a la fuerza de venta en su cometido.

 

Promoción y Publicidad

A diferencia de la publicidad en la que su objetivo final es vender, la promoción, en cambio, contribuye principalmente a establecer opiniones y conductas favorables y positivas respecto de un país, instituciones públicas o privadas, o de los bienes y servicios que se comercializan. Esto se agencia estando presentes en medios, grupos de opinión, prescriptores, busca que se hable bien de lo que hacemos.

 

Tan pronto el ente de que se trate -público, privado, empresa, otros-, dispongan de planes de empresa, estrategias, objetivos, acciones, se hace indispensable contar con un plan de promoción que establezca las formas que seguirán para promover los virtudes, adelantos y metas conseguidas, como también, a quienes irá dirigida.

 

Promover no consiste en un hecho único y aislado, es una actividad continua, donde los que promueven con el correr del tiempo y a medida que su compromiso se hace más próximo y estrecho adquieren la condición de un activo fijo allí donde están, son los generadores de confianza indispensables para fortalecer los cimientos de aquellos a quién se deben.

 

Deshacer un departamento de promoción sin más, debe obedecer a causas muy señaladas, o de fuerza mayor, encontrar promotores que lleguen a identificarse con aquello que promueven es un trabajo que lleva años.

 

Brasil, México, Chile y España, por este orden figuran entre los países más confiables en Iberoamérica, según el Índice de A.T. Kearny, es labor de los promotores de estos países compartirlo con el gran público.

 

 

 

Tomás Pablo R. Presidente Ejecutivo Wolf & Pablo Consultores

Quizás también te interese...

 

 

Publicidad

X
Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.