Aurelio García de Sola Gerente de IMADE

 

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El gerente del Instituto Madrileño de Desarrollo, impulsor de Madrid Network, aboga por la cooperación entre empresas, universidad y administración para colocar a la Comunidad de Madrid entre las diez regiones más poderosas de la economía mundial.

 

-¿Por qué y cómo comienza a crearse Madrid Network?

 

Cuando llegué al IMADE hace tres años y medio, éste se dedicaba a dar ayudas y subvenciones, especialmente, a asociaciones empresariales. Viajé a una serie de regiones avanzadas de todo el mundo, como Baviera, Hong Kong, Singapur, California, Finlandia,... Era ver lo que se estaba haciendo allí, qué pasaba con las empresas y qué herramientas utilizaban para financiar los proyectos. En Madrid había una serie de asociaciones que pedían ayudas, y nos dimos cuenta de que el problema era que no había pymes sino grandes compañías que ya tenían cubiertas estas necesidades. Madrid se ha puesto al nivel de Cataluña, aunque también nos fijamos en el País Vasco, Holanda o Dinamarca. El reflejo de cómo funcionaban ellos es lo que hemos montado aquí. Está muy dirigido a proyectos innovadores. En Baviera, por ejemplo, hay una importantísima  red de clusters compuesta por agrupaciones de empresas que promueven, por medio de grupos de trabajo, se promueven proyectos.

 

-¿Es un paso más hacia la consolidación de la capacidad competitiva madrileña como una de las más dinámicas del mundo?

 

La Administración está para apoyar los proyectos que se llevan a cabo en los clusters, para apoyar a las pymes y para que alguien pueda vender estos trabajos. Es una forma de conseguir financiación pública o privada para proyectos de empresas. Y lo mismo ocurre con los parques tecnológicos, que tienen la idea de unir empresas, Universidad y Administración. Es la denominada ‘triple hélite de la innovación’, en la que se produce transferencia de conocimiento. Todo consiste, finalmente, en que se conozca lo que se está haciendo en Madrid y en que las pymes estén acompañadas. Asi se benefician de los recursos que van a los Parques Tecnológicos. De lo que se trata, en definitiva, es de promover la economía del conocimiento. Hemos querido poner a Madrid en el mapa en este sentido. Creemos que hay que darle más importancia al conocimiento que a las subvenciones. Y por ello apostamos porque las empresas, además de competir, cooperen entre sí. En este sentido hemos conseguido que muchas empresas cambien el chip.

 

-¿Cuáles fueron las primeras empresas que colaboraron con ustedes para crear la Red?

 

Dragados SLP y Azkar, como socios fundadores del primer cluster que se creó en el año 2005. Junto con Puertos del Estado, la Cámara de Comercio de Madrid, la CEIM, los Centros de Transporte de Coslada y Madrid,  los ayuntamiento de Madrid  y Coslada y el Imade integraron el cluster logístico madrileño, la asociación Madrid Plataforma Logística. Este es el modelo que estamos aplicando. Uno de los grupos hizo un estudio de suelo para el transporte y así se comenzó. Cada socio tiene que pagar una cuota por ser miembro del Cluster, cada cluster fija sus cuotas de asociado teniendo en cuenta los proyectos y los planes a desarrollar. Al principio las empresas son reacias.

 

-¿Por qué?

 

Por la competencia. Pero nosotros abogamos por la cooperación y la competencia, la llamada “’coopetencia’. Se puede competir y cooperar a la vez en temas que otras empresas no dominen. Por ejemplo: Dragados y Azkar, cuando estuvimos en China, montaron un gran negocio. Es lo que queremos hacerles ver, pues en España la competencia es a puñalada limpia. El mercado, ahora, no es nacional. Hay un mercado que es el mundo entero, porque la sociedad de la información y la logística hacen que haya empresas madrileñas que producen en China y distribuyen en Panamá. ¿Cómo se hace eso? Siendo competitivo y cooperando. Aquí no se dan subvenciones. La filosofía es ayudar a mejorar la competitividad de las empresas. Aquí se paga por estar y se tienen resultados. Esto es un grupo de empresas que quiere hacer proyectos y que la Administración les apoye en ello. Y se consigue dinero para estos proyectos. Sólo se consigue cooperando. Y además se promociona Madrid.

 

-¿Cómo fue evolucionando ése primer cluster que comentaba anteriormente?

 

El modelo de la logística ha funcionado. Aparte del grupo de trabajo sobre el suelo, se creó otro para analizar los posibles negocios internacionales. Al final todo se fue definiendo en un Plan Estratégico, el llamado Plan de Infraestructuras Logísticas de la Comunidad de Madrid. Se iban añadiendo cada vez más socios, que lo veían muy interesante y vislumbraban la posibilidad de negocio. Poco a poco se fueron adhiriendo diferentes sectores, pues dentro del Cluster de Logística hay 16 sectores diferentes. Se iba definiendo un proyecto y un negocio que, cada vez, eran más interesantes. Siempre digo que un cluster es un laboratorio de ideas del que salen proyectos que, si reciben el apoyo necesario, se convierten en proyectazos porque se coge lo bueno de cada empresa, de las administraciones, de la ubicación geográfica....

 

-Son factores que una pyme, por sí sola, no puede reunir...

 

Efectivamente. De hecho también están naciendo proyectos tecnológicos de la denominada ‘Última Milla’. Hay diversos socios que se están dedicando a innovar en el ámbito de la paquetería: cómo repartir un paquete, hacer el seguimiento del mismo a través de las tecnologías de la información,... son proyectos mucho más pequeños pero que desarrollan estas tecnologías. Además hay que tener en cuenta que la Universidad se entera de las problemáticas existentes y los investigadores tienen, de esta manera, nuevos temas sobre los que indagar.

 

-¿Qué labor realiza el IMADE para que iniciativas como Plan de Infraestructuras Logísticas salga adelante?

 

A veces cuesta convencer a las personas de un proyecto pero cuando se lo explicas, ven la inversión y los retornos que van a tener se entusiasman tanto como yo. Un proyecto de la magnitud del Plan de Infraestructuras Logísticas de la Comunidad de Madrid, que pretende convertir nuestra región en el integrador logístico ibérico, atrayendo la inversión de los principales actores logísticos  a nivel peninsular, europeo y mundial, exige por su  complejidad y magnitud un apoyo decidido de la Administración Regional. Su aplicación se dilatará hasta el año 2020  y  contará con una inversión en nuevas infraestructuras logísticas (ferroviarias, viarias y de creación de plataformas logísticas) superior a 4.000 millones de euros, que creará 120.000 empleos y desarrollará, en colaboración con la iniciativa privada, más de 35 millones de m² de suelo logístico estratégicamente distribuido por el territorio de la Comunidad.  Esto último es muy importante, el Plan se ejecutará por las empresas privadas, para lo cual hay que favorecer y facilitar su actuación. Imade, en colaboración con el cluster logístico MPL, impulsa, por un lado, la preparación y tramitación interadministrativa de los proyectos técnicos necesarios y, por otro, la búsqueda y estructuración de fuentes de financiación públicas y privadas que permitan a la iniciativa privada la financiación, ejecución y explotación de estas infraestructuras.

 

 -¿Y qué puede aportar la Comunidad de Madrid a la economía mundial?

 

No podemos competir, en cuestión de población, con la mayoría de las grandes regiones económicas mundiales. Entonces lo que debemos hacer es ver, del producto que tienes, cómo venderlos en otros sitios y ver dónde se puede entrar con ellos. Una pyme no se puede ir a Texas por sí sola, por ejemplo. Estamos haciendo muchos proyectos hablando de tú a tú con Singapur, pues hay proyectos que les interesan y los estamos desarrollando en Madrid. La verdad es que las empresas, cuando ven nuestros modelos de trabajo, acuden a nosotros como moscas. En Madrid Plataforma Logística, por ejemplo, hay cola para entrar. En el de Seguridad pasa lo mismo, y se está haciendo un grandísimo proyecto. Pero es secreto.

 

-Uno de los objetivos de Madrid Network es que ésta se sitúe entre las diez regiones más competitivas del mundo. ¿Se está consiguiendo?

 

Dentro de la Red de Regiones Avanzadas queremos establecernos entre las diez más influyentes. Queremos tirar de esa organización, aunque no queremos ponernos los primeros. Esto es como organizar un club, y estamos persiguiendo esa idea. Actualmente estamos, aproximadamente, en el puesto vigésimo. Depende de a quién consultes y los parámetros que se manejen. En el aspecto financiero, por ejemplo, se hizo un estudio y salió que somos la tercera plaza financiera de Europa y la cuarta del mundo. En Europa estamos por delante de París. Ahora estamos vendiendo Madrid como plaza financiera. Tenemos cosas muy potentes que causan impresión cuando las sacamos fuera. Esto no es para más gloria de la Comunidad de Madrid, sino de las empresas que hay aquí y de su negocio. Vayas donde vayas tenemos una potencia enorme en algunos aspectos. Hay que promocionarlo y venderlo. Lo importante es el tejido empresarial madrileño, sus empresas, sus constructoras... todo esto genera negocio. Hay mucha demanda.

 

-¿Las pymes son conscientes de su importancia dentro del tejido empresarial madrileño?

 

No lo creo. Nadie es consciente de su importancia. ¿Cómo lo van a ser si nadie les hace el más mínimo caso? Habría que darle más importancia a proyectos como el nuestro que a las subvenciones, para que las pymes crecieran. Aquí no damos alpiste a las empresas. Creo que este es un sistema mejor. Ahora viene la gente a ofrecer proyectos y eso produce, es interesante. Además el dinero de las subvenciones apenas les sirve a las empresas. Estos proyectos sí harán que piensen que son importantes, porque la Administración sí piensa realmente en ellos.

 

-¿Las universidades madrileñas tienen mucho que decir en esta Red?

 

Sí. La Universidad Carlos III y la Universidad de Alcalá están, además, dentro de un parque tecnológico. Y eso posibilita la triple hélice: Universidad, empresa y administración trabajando conjuntamente. Es potentísimo. Es lo que se hace en Silicom Valley, de donde han salido muchos institutos tecnológicos. Todos tenemos que entender que esta unión, en otros parques del mundo, hace que salgan los proyectos. Porque, además, se hace una vida en común. Incluso universitarios y trabajadores de las empresas comparten muchos espacios. Como se suele decir, el roce hace el cariño.

 

¿El futuro de la economía mundial pasa por fomentar este tipo de iniciativas, de sinergias entre empresas?

 

Absolutamente. Están saliendo muchos proyectos en los que tenemos una empresa española, una polaca, una alemana y otra danesa. Y están las cuatro en el mismo proyecto, hablando el mismo idioma y con los recursos de la Unión Europea. Además este tipo de regiones que comentábamos anteriormente hablan entre ellas. Tenemos que crear nuestro propio futuro sostenible, los modelos económicos clásicos no ofrecen la competitividad necesaria; compartir el conocimiento para incrementar el  nivel innovador de las empresas de nuestra Región, será la clave para su éxito futuro.

 

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Viernes, 10 de Abril de 2026

Actualizada Jueves, 09 de Abril de 2026 a las 23:00:24 horas

Aurelio García de Sola Gerente de IMADE

Miércoles, 15 de Julio de 2009 Tiempo de lectura:

Aurelio García de Sola Gerente de IMADE


 


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El gerente del Instituto Madrileño de Desarrollo, impulsor de Madrid Network, aboga por la cooperación entre empresas, universidad y administración para colocar a la Comunidad de Madrid entre las diez regiones más poderosas de la economía mundial.


 


-¿Por qué y cómo comienza a crearse Madrid Network?


 


Cuando llegué al IMADE hace tres años y medio, éste se dedicaba a dar ayudas y subvenciones, especialmente, a asociaciones empresariales. Viajé a una serie de regiones avanzadas de todo el mundo, como Baviera, Hong Kong, Singapur, California, Finlandia,... Era ver lo que se estaba haciendo allí, qué pasaba con las empresas y qué herramientas utilizaban para financiar los proyectos. En Madrid había una serie de asociaciones que pedían ayudas, y nos dimos cuenta de que el problema era que no había pymes sino grandes compañías que ya tenían cubiertas estas necesidades. Madrid se ha puesto al nivel de Cataluña, aunque también nos fijamos en el País Vasco, Holanda o Dinamarca. El reflejo de cómo funcionaban ellos es lo que hemos montado aquí. Está muy dirigido a proyectos innovadores. En Baviera, por ejemplo, hay una importantísima  red de clusters compuesta por agrupaciones de empresas que promueven, por medio de grupos de trabajo, se promueven proyectos.


 


-¿Es un paso más hacia la consolidación de la capacidad competitiva madrileña como una de las más dinámicas del mundo?


 


La Administración está para apoyar los proyectos que se llevan a cabo en los clusters, para apoyar a las pymes y para que alguien pueda vender estos trabajos. Es una forma de conseguir financiación pública o privada para proyectos de empresas. Y lo mismo ocurre con los parques tecnológicos, que tienen la idea de unir empresas, Universidad y Administración. Es la denominada ‘triple hélite de la innovación’, en la que se produce transferencia de conocimiento. Todo consiste, finalmente, en que se conozca lo que se está haciendo en Madrid y en que las pymes estén acompañadas. Asi se benefician de los recursos que van a los Parques Tecnológicos. De lo que se trata, en definitiva, es de promover la economía del conocimiento. Hemos querido poner a Madrid en el mapa en este sentido. Creemos que hay que darle más importancia al conocimiento que a las subvenciones. Y por ello apostamos porque las empresas, además de competir, cooperen entre sí. En este sentido hemos conseguido que muchas empresas cambien el chip.


 


-¿Cuáles fueron las primeras empresas que colaboraron con ustedes para crear la Red?


 


Dragados SLP y Azkar, como socios fundadores del primer cluster que se creó en el año 2005. Junto con Puertos del Estado, la Cámara de Comercio de Madrid, la CEIM, los Centros de Transporte de Coslada y Madrid,  los ayuntamiento de Madrid  y Coslada y el Imade integraron el cluster logístico madrileño, la asociación Madrid Plataforma Logística. Este es el modelo que estamos aplicando. Uno de los grupos hizo un estudio de suelo para el transporte y así se comenzó. Cada socio tiene que pagar una cuota por ser miembro del Cluster, cada cluster fija sus cuotas de asociado teniendo en cuenta los proyectos y los planes a desarrollar. Al principio las empresas son reacias.


 


-¿Por qué?


 


Por la competencia. Pero nosotros abogamos por la cooperación y la competencia, la llamada “’coopetencia’. Se puede competir y cooperar a la vez en temas que otras empresas no dominen. Por ejemplo: Dragados y Azkar, cuando estuvimos en China, montaron un gran negocio. Es lo que queremos hacerles ver, pues en España la competencia es a puñalada limpia. El mercado, ahora, no es nacional. Hay un mercado que es el mundo entero, porque la sociedad de la información y la logística hacen que haya empresas madrileñas que producen en China y distribuyen en Panamá. ¿Cómo se hace eso? Siendo competitivo y cooperando. Aquí no se dan subvenciones. La filosofía es ayudar a mejorar la competitividad de las empresas. Aquí se paga por estar y se tienen resultados. Esto es un grupo de empresas que quiere hacer proyectos y que la Administración les apoye en ello. Y se consigue dinero para estos proyectos. Sólo se consigue cooperando. Y además se promociona Madrid.


 


-¿Cómo fue evolucionando ése primer cluster que comentaba anteriormente?


 


El modelo de la logística ha funcionado. Aparte del grupo de trabajo sobre el suelo, se creó otro para analizar los posibles negocios internacionales. Al final todo se fue definiendo en un Plan Estratégico, el llamado Plan de Infraestructuras Logísticas de la Comunidad de Madrid. Se iban añadiendo cada vez más socios, que lo veían muy interesante y vislumbraban la posibilidad de negocio. Poco a poco se fueron adhiriendo diferentes sectores, pues dentro del Cluster de Logística hay 16 sectores diferentes. Se iba definiendo un proyecto y un negocio que, cada vez, eran más interesantes. Siempre digo que un cluster es un laboratorio de ideas del que salen proyectos que, si reciben el apoyo necesario, se convierten en proyectazos porque se coge lo bueno de cada empresa, de las administraciones, de la ubicación geográfica....


 


-Son factores que una pyme, por sí sola, no puede reunir...


 


Efectivamente. De hecho también están naciendo proyectos tecnológicos de la denominada ‘Última Milla’. Hay diversos socios que se están dedicando a innovar en el ámbito de la paquetería: cómo repartir un paquete, hacer el seguimiento del mismo a través de las tecnologías de la información,... son proyectos mucho más pequeños pero que desarrollan estas tecnologías. Además hay que tener en cuenta que la Universidad se entera de las problemáticas existentes y los investigadores tienen, de esta manera, nuevos temas sobre los que indagar.


 


-¿Qué labor realiza el IMADE para que iniciativas como Plan de Infraestructuras Logísticas salga adelante?


 


A veces cuesta convencer a las personas de un proyecto pero cuando se lo explicas, ven la inversión y los retornos que van a tener se entusiasman tanto como yo. Un proyecto de la magnitud del Plan de Infraestructuras Logísticas de la Comunidad de Madrid, que pretende convertir nuestra región en el integrador logístico ibérico, atrayendo la inversión de los principales actores logísticos  a nivel peninsular, europeo y mundial, exige por su  complejidad y magnitud un apoyo decidido de la Administración Regional. Su aplicación se dilatará hasta el año 2020  y  contará con una inversión en nuevas infraestructuras logísticas (ferroviarias, viarias y de creación de plataformas logísticas) superior a 4.000 millones de euros, que creará 120.000 empleos y desarrollará, en colaboración con la iniciativa privada, más de 35 millones de m² de suelo logístico estratégicamente distribuido por el territorio de la Comunidad.  Esto último es muy importante, el Plan se ejecutará por las empresas privadas, para lo cual hay que favorecer y facilitar su actuación. Imade, en colaboración con el cluster logístico MPL, impulsa, por un lado, la preparación y tramitación interadministrativa de los proyectos técnicos necesarios y, por otro, la búsqueda y estructuración de fuentes de financiación públicas y privadas que permitan a la iniciativa privada la financiación, ejecución y explotación de estas infraestructuras.


 


 -¿Y qué puede aportar la Comunidad de Madrid a la economía mundial?


 


No podemos competir, en cuestión de población, con la mayoría de las grandes regiones económicas mundiales. Entonces lo que debemos hacer es ver, del producto que tienes, cómo venderlos en otros sitios y ver dónde se puede entrar con ellos. Una pyme no se puede ir a Texas por sí sola, por ejemplo. Estamos haciendo muchos proyectos hablando de tú a tú con Singapur, pues hay proyectos que les interesan y los estamos desarrollando en Madrid. La verdad es que las empresas, cuando ven nuestros modelos de trabajo, acuden a nosotros como moscas. En Madrid Plataforma Logística, por ejemplo, hay cola para entrar. En el de Seguridad pasa lo mismo, y se está haciendo un grandísimo proyecto. Pero es secreto.


 


-Uno de los objetivos de Madrid Network es que ésta se sitúe entre las diez regiones más competitivas del mundo. ¿Se está consiguiendo?


 


Dentro de la Red de Regiones Avanzadas queremos establecernos entre las diez más influyentes. Queremos tirar de esa organización, aunque no queremos ponernos los primeros. Esto es como organizar un club, y estamos persiguiendo esa idea. Actualmente estamos, aproximadamente, en el puesto vigésimo. Depende de a quién consultes y los parámetros que se manejen. En el aspecto financiero, por ejemplo, se hizo un estudio y salió que somos la tercera plaza financiera de Europa y la cuarta del mundo. En Europa estamos por delante de París. Ahora estamos vendiendo Madrid como plaza financiera. Tenemos cosas muy potentes que causan impresión cuando las sacamos fuera. Esto no es para más gloria de la Comunidad de Madrid, sino de las empresas que hay aquí y de su negocio. Vayas donde vayas tenemos una potencia enorme en algunos aspectos. Hay que promocionarlo y venderlo. Lo importante es el tejido empresarial madrileño, sus empresas, sus constructoras... todo esto genera negocio. Hay mucha demanda.


 


-¿Las pymes son conscientes de su importancia dentro del tejido empresarial madrileño?


 


No lo creo. Nadie es consciente de su importancia. ¿Cómo lo van a ser si nadie les hace el más mínimo caso? Habría que darle más importancia a proyectos como el nuestro que a las subvenciones, para que las pymes crecieran. Aquí no damos alpiste a las empresas. Creo que este es un sistema mejor. Ahora viene la gente a ofrecer proyectos y eso produce, es interesante. Además el dinero de las subvenciones apenas les sirve a las empresas. Estos proyectos sí harán que piensen que son importantes, porque la Administración sí piensa realmente en ellos.


 


-¿Las universidades madrileñas tienen mucho que decir en esta Red?


 


Sí. La Universidad Carlos III y la Universidad de Alcalá están, además, dentro de un parque tecnológico. Y eso posibilita la triple hélice: Universidad, empresa y administración trabajando conjuntamente. Es potentísimo. Es lo que se hace en Silicom Valley, de donde han salido muchos institutos tecnológicos. Todos tenemos que entender que esta unión, en otros parques del mundo, hace que salgan los proyectos. Porque, además, se hace una vida en común. Incluso universitarios y trabajadores de las empresas comparten muchos espacios. Como se suele decir, el roce hace el cariño.


 


¿El futuro de la economía mundial pasa por fomentar este tipo de iniciativas, de sinergias entre empresas?


 


Absolutamente. Están saliendo muchos proyectos en los que tenemos una empresa española, una polaca, una alemana y otra danesa. Y están las cuatro en el mismo proyecto, hablando el mismo idioma y con los recursos de la Unión Europea. Además este tipo de regiones que comentábamos anteriormente hablan entre ellas. Tenemos que crear nuestro propio futuro sostenible, los modelos económicos clásicos no ofrecen la competitividad necesaria; compartir el conocimiento para incrementar el  nivel innovador de las empresas de nuestra Región, será la clave para su éxito futuro.


 

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