La decisión de no recontratar a 800 eventuales fue resultado de que la producción de la línea del Jetta y del Beetle se redujo a un turno

La filial mexicana de la empresa automotriz alemana Volkswagen anunció que no renovará el contrato de sus 800 trabajadores eventuales, para enfrentar la «drástica caída» de las ventas en todos los mercados.
«La medida más difícil es la reducción de la producción de la línea del Jetta y del Beetle a un turno, lo cual nos obliga a no recontratar a nuestros ochocientos eventuales», afirmó en una rueda de prensa el presidente de Volkswagen de México, Otto Linder.
El directivo indicó que en el mercado estadounidense las ventas de Volkswagen cayeron un 4.5% y que por primera vez una crisis económica afecta a todos los países al mismo tiempo, y que hasta ahora nadie sabe cuánto durará esta situación.
Asimismo, Linder anunció que negociará con el sindicato un posible recorte de «personal sobrante» para que en marzo la plantilla quede en 14.700 puestos frente a los 15.000 que hay actualmente y de los que 9.400 son trabajadores sindicalizados.
El ejecutivo explicó que debido a la caída de la demanda la empresa deberá reducir el volumen de producción, lo que podría significar una bajada del 20%.
La planta de Volkswagen de México se ubica en la ciudad de Puebla, unos 125 kilómetros al este de la capital mexicana, tiene una capacidad de producción de 1.800 autos diarios de sus modelos Bora, Variant, Jetta y Beetle, de los cuales un 80% se exporta a otros países.
Tras los recortes de personal, la empresa prevé producir en los próximos meses 1.550 unidades diarias.
Linder precisó que la empresa realizará diversos ajustes en el primer semestre de este año.
De esta forma, continuarán con los paros técnicos, sus empleados tomarán más días libres durante la Semana Santa (6 al 12 de abril), además se harán ajustes de personal y gastos de acuerdo con la reducción de la demanda.
Agregó que confían en que, si el entorno económico regresa a la normalidad a finales de este año continuarán con sus planes de inversión, lo que se reflejará en la producción de nuevos modelos «y más producción, más pedidos a proveedores, y por supuesto, de nuevas fuentes de trabajo».
Reinhard Fleger, miembro del Consejo Ejecutivo de Volkswagen de México, dijo que el 2009 en términos financieros sin duda será exigente.
Señaló que con menos producción, mercados inciertos, variaciones del tipo de cambio y una mayor competencia, el reto será mantener en números negros el resultado.
«Para contrarrestar estos efectos, tenemos que redoblar los esfuerzos para la reducción de costos y gastos. La meta es asegurar que los recursos más escasos, sean canalizados hacia los conceptos que garanticen el futuro de la empresa, como son los proyectos y las inversiones y sobre todo mejorando la productividad en nuestros procesos», concluyó.
Volkswagen de México fabricó en 2008 un total de 450.802 unidades, de las cuales 378.288 fueron destinadas a la exportación.