La presidencia europea es, desde primeros de este año, responsabilidad de Grecia. Muchos retos van a tener que afrontarse durante este próximo semestre, entre ellos, cabe destacar la firma del Tratado de Adhesión de los diez nuevos socios europeos, que está prevista en Atenas en abril y otros asuntos claves para la construcción del futuro europeo como inmigración, coyuntura política y económica internacional y la continuidad en estrategias comunitarias.
En el presente semestre de presidencia europea, uno de los objetivos principales que se deben asumir, es el de respetar el calendario y facilitar la incorporación gradual de los nuevos países miembros en lo que será la mayor ampliación en la historia de la Unión Europea.
Anteriormente, el Consejo Europeo de Copenhague se erigió como punto de inflexión al cerrarse las negociaciones con los diez países que formarán parte de la comunidad europea en 2004; además de haber logrado otros éxitos como la aprobación del proceso de ampliación en el referéndum irlandés y el acuerdo con Rusia para el tránsito por Kaliningrado. Tras la Cumbre de Copenhague, celebrada en diciembre pasado, la nueva Presidencia concentrará sus esfuerzos en garantizar la continuidad y concretar los acuerdos alcanzados en dicha Cumbre.
Costas Simitis, primer ministro griego y nuevo presidente del Consejo Europeo.
En este marco de ampliación europea, se van a atender fundamentalmente, las cuestiones que afectan a la división de Chipre, las estrategias preadhesionistas sobre Bulgaria y Rumania para su esperada incorporación en 2007, y la búsqueda de entendimiento entre Turquía y las exigencias comunitarias.
La siguiente fecha determinante para el seguimiento de la nueva Europa de 2004, será el 16 de abril de este año en la capital griega con la firma del Tratado de Adhesión. La Presidencia Griega espera que la Convención para el Futuro de Europa haya concluido su trabajo antes del Consejo Europeo de Salónica.
El propósito de la nueva presidencia es preparar el camino para que la reforma institucional precisa, concluya con la presidencia italiana en el próximo semestre.
«Repartimos nuestro Futuro en una Comunidad de Valores»
El mensaje de la Presidencia griega refleja su objetivo de reconocer el derecho del ciudadano para la seguridad, la democracia y la mejor calidad de vida, con instituciones que garanticen la participación y la igualdad en la familia europea.
Paralelamente a la ampliación, la nueva Presidencia tendrá que hacer frente al desorbitado crecimiento de los fenómenos de inmigración y los conflictos regionales que surgen a causa de la globalización.
Así, la relación entre la inmigración y el desarrollo, la integración social y económica de los inmigrantes ilegales y la manera de afrontar la inmigración clandestina, constituyen los sectores más activos donde se empleará muy enérgicamente la Presidencia griega.
Por otro lado, el presente semestre se desarrollará en un clima internacional imprevisible en el que el terrorismo, la criminalidad organizada y en general, las fuerzas que no obedecen a ningún control institucional, provocan un clima de aguda incertidumbre. La actual Presidencia se realizará en un periodo de importantes cambios en Europa y de nuevos retos en el sector de la Seguridad y la Cooperación en materia de Defensa, donde la UE intenta reforzar su nueva identidad.
En este sentido, las prioridades de la Presidencia griega se basarán en la promoción de las relaciones con los Balcanes, Rusia, Ucrania, Bielorrusia, Mold/oldavia y la región del Cáucaso, que cobran una importancia especial en el marco de la Nueva Realidad Europea.
Las principales cuestiones en los marcos de las políticas comunitarias responderán a empleo, política social, salud, consumidores, competitividad empresarial, transportes, comunicación, energía, medio ambiente, cultura y como ya se ha mencionado, relaciones exteriores, Política Europea de Seguridad y Defensa y política de cohesión.
A su vez, el Ecofin durante la Presidencia griega trabajará para reforzar la cooperación económica entre la UE y los países candidatos en vías de adhesión, de modo que el proceso de ampliación sea tranquilo para los nuevos miembros y contribuya a mejorar las perspectivas para el desarrollo y la prosperidad de todos. ::