Un nuevo hombre de Bush para presidir el Banco Mundial

 

 


Fue representante comercial estadounidense y uno de los impulsores de la Ronda de Doha. Hoy, a sus 53 años, considerado por el gobierno de George W. Bush un experto en comercio internacional, es el candidato a sustituir a Paul Wolfowitz al frente del Banco Mundial (BE). Se trata de Robert Zoellick, el que fuera subsecretario de Estado durante la primera legislatura del actual presidente de Estados Unidos.

 

 

 

Según dio a conocer la semana pasada Henry Paulson, alto funcionario norteamericano, y posteriormente ratificó Bush, Zoellick ocuparía el puesto de Wolfowitz, quien abandonará el cargo, tras su dimisión, el próximo 30 de junio. Y todo apunta a que será así porque existe un pacto de caballeros, una regla no escrita que legitima a Estados Unidos como elector del máximo responsable del BE, mientras Europa designa al presidente del Fondo Monetario Internacional (FMI). Ha ocurrido de esta manera desde que ambas instituciones nacieran, fruto de los acuerdos de Bretton Woods, en 1994.

Zoellick fue, como número dos de Condoleeza Rice, quien representó a la Casa Blanca en las negociaciones políticas con China y la región sudanesa de Darfur. Defensor de la entrada del gigante asiático en la Organización Mundial del Comercio, Zoellick también es uno de los ideólogos de la guerra de Irak. Tras abandonar la Secretaría de Estado, el pasado año, empezó a trabajar para el banco de inversión estadounidense Gold/oldman Sachs. Su primera labor al frente del BE implicaría establecer una nueva lista de prioridades para el organismo multilateral.

El único problema surgido es que el Consejo Ejecutivo del BE, integrado por 24 directores ejecutivos, envió un comunicado en el que desafía la larga tradición electiva y señala que espera, hasta el 15 de junio, recibir candidatos de distintas nacionalidades para «completar el proceso de selección el día 30».