Fotografía de archivo libre de derechos creada por Lea Panaino en Unsplash.
HOCKEY HIERBA | EUROHOCKEY SUB-21
La selección española masculina sub-21 conquistó la medalla de bronce en el EuroHockey de Valencia tras superar a Bélgica (5-4) en un agónico partido. Un penalty stroke transformado por Pau Gestí a 30 segundos del final selló un triunfo memorable para el combinado nacional.
El hockey español vuelve a brillar en la élite internacional. La selección masculina sub-21 se ha colgado una merecidísima medalla de bronce en el Campeonato de Europa celebrado en Valencia, tras doblegar a una combativa Bélgica por un trepidante 5-4. El partido por el tercer puesto fue una montaña rusa de emociones que no se decidió hasta el último aliento, cuando la sangre fría de Pau Gestí desde el punto de penalty stroke desató la euforia en el feudo español.
Un duelo de infarto por el metal
El combinado dirigido por Oriol Torras saltó al campo con la determinación de quien no quiere irse de su torneo con las manos vacías. Tras unos minutos de tanteo, Nico Mustarós abrió el marcador justo al cierre del primer cuarto, marcando el camino a seguir. La superioridad española se hizo más patente en el segundo periodo, cuando Albert Serrahima culminó una gran jugada colectiva para poner el 2-0. Sin embargo, Bélgica demostró por qué es una potencia y recortó distancias antes del descanso por mediación de Mathis Dewitte, de penalty corner.
Lejos de amilanarse, España mantuvo la compostura tras el paso por vestuarios. Pau Gestí, desde el penalty stroke, establecía el 3-1, pero los belgas respondieron de inmediato para mantener la tensión. Ya en el último y frenético cuarto, Albert Serrahima firmaba su doblete con un golazo de penalty corner que parecía sentenciar el choque con el 4-2. Nada más lejos de la realidad. El conjunto belga tiró de orgullo y, con los tantos de Dewitte y Sascha Kinnen, logró una increíble igualada (4-4) en el minuto 53, llevando el partido a un escenario de máxima tensión.
Gestí, el héroe del último segundo
Cuando el espectro de los «shoot outs» parecía inevitable, la insistencia española encontró su premio. Una acción en el área belga fue sancionada con penalty stroke a falta de apenas 30 segundos para la bocina final. La responsabilidad recayó en Pau Gestí, quien, con un temple de acero, no perdonó y batió al guardameta rival para anotar el definitivo 5-4. Un gol que vale un bronce, que desató la locura en el banquillo y que confirma el excelente estado de forma de una generación de jugadores que ya consiguió la plata en el Mundial sub-21 de diciembre de 2025. Este podio europeo no es una casualidad, sino la confirmación de que el futuro del hockey español está en muy buenas manos.
