UMTS: un capítulo sin cerrar

UMTS (Universal Mobile Telecomunications Systems), la tecnología que fusiona Internet y los teléfonos móviles, lleva dos años manteniendo en alerta a las mayores empresas europeas, que se han enfrentado a un negocio valorado en más de 420 mil millones de euros.

Las extraordinarias inversiones que se han dirigido hacia la telefonía móvil de tercera generación para la obtención de licencias de UMTS, han derivado en una aguda crisis debido al escandaloso retraso que sufre su aplicación. La tecnología necesaria para el lanzamiento del nuevo móvil no estaba tan avanzada como se creía y ni siquiera se confíaba en la demanda del nuevo producto.

España fue uno de los primeros países en la concesión de licencias UMTS, que se adjudicaron por concurso a Telefónica, Vodafone, Amena y Xfera. La primera de las operadoras españolas mencionadas también se adelantó en la decisión de paralizar la expansión de la compañía en el negocio de la tercera generación de telefonía móvil. Progresivamente, acompañaron esta iniciativa otras operadoras europeas que arrastraban unas pérdidas multimillonarias.




En la actualidad, y en medio de esta desfavorable situación, la Comisión Europea ha accedido a suavizar las condiciones de concesión de licencias, admitiendo que una empresa pueda compartir los costes de despliegue y construcción de las redes de UMTS.

En la actualidad, la comisión europea ha accedido a suavizar las condiciones de concesión de licencias


Además, los Gobiernos europeos y el propio ministro español de Ciencia y Tecnología, Josep Piqué, han adoptado unas posturas mucho más flexibles para afrontar los problemas de las operadoras. Desde el Gobierno español se ha abierto un nuevo plazo para el despliegue de la telefonía.

Mientras la polémica continúa, ya se oye hablar de los teléfonos móviles de cuarta generación…: