Siete empresas españolas viajan a Vietnam buscando oportunidades de negocio

La delegación, liderada por la Cámara de Comercio Madrid, recaló en Ho Chi Minh para entablar, desde la capital, contacto con compañías del país asiático.


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El desarrollo económico de Vietnam y la supresión de la mayoría de las barreras arancelarias y comerciales convierten al país en la segunda economía del Sudeste Asiático con mayor tasa de crecimiento. Por eso, la Cámara de Comercio de Madrid ha organizado, en colaboración con la División de Empresas de Caja Madrid, una misión comercial a Ho Chi Minh, antigua Saigón, donde esta semana 7 empresas españolas han podido mostrar sus productos a las compañías locales y postularse para los proyectos de reforma en sus sectores.

En la actualidad, Vietnam constituye uno de los países referentes en la captación de Inversión Extranjera Directa (IED), con cifras que alcanzaron los 7.800 millones de dólares (5.270 millones de euros) en 2008. Sin embargo, la inversión española en el país es reducida, concentrándose principalmente en 5 inversiones productivas, cuyo importe asciende a cerca de 10 millones de euros. Se trata de una fábrica de productos químicos para la industria del azulejo, un taller de marroquinería, una fábrica de cerámica decorativa, una fábrica de cordones especiales y otra de placas para la industria gráfica.

Para incrementar el flujo de inversiones en el país, Vietnam ofrece a las empresas extranjeras incentivos en determinados sectores e industrias y para la ejecución de programas en varias áreas geográficas. Estos incentivos, la mayoría de carácter fiscal, se traducen en exenciones temporales, derecho a abrir cuentas de débito en banca off-shore, tasas reducidas de uso de suelo o reducción del pago de aranceles, entre otros.

Hay 6 empresas madrileñas en la delegación empresarial a Vietnam: Aener Energía (fabricante de condensadores de potencia), Clesa (alimentación), Ercros Industrial (sector químico), Fabricante Línea Blanca (equipamiento para la hostelería); Fiesta (alimentación), y Motor Suárez (compra-venta de maquinaria de obra y marina, entre otra). Junto a ellas ha acudido la empresa alicantina Germaine de Capuccini, dedicada a productos para el tratamiento de la piel.

La creciente demanda vietnamita en determinados sectores conlleva la necesidad de desarrollo y renovación de los mismos. Entre ellos: la construcción de carreteras y aeropuertos, diseño y gestión de diversas infraestructuras, generación y distribución eléctrica (impulso de las energías renovables), suministro de agua potable y alcantarillado, mejora en los sistemas de extracción y redes de suministro de petróleo y gas, renovación del transporte urbano e impulso de las comunicaciones ferroviarias, materiales para la construcción y del mueble, y construcción de puertos de aguas profundas, con el objetivo de incluir al país en las rutas de las comunicaciones marítimas internacionales.

En relación a las exportaciones españolas a Vietnam, éstas aumentaron en 2009 respecto a 2008, pasando de 106 millones de euros en 2008 a cerca de 114 millones durante el año pasado, siendo los productos más vendidos: reactores nucleares y calderas, máquinas, aparatos y material eléctrico, productos químicos orgánicos, fundición, hierro y acero, e instrumentos y aparatos de óptica. Por su parte, España compró calzado, prendas y complementos, café y té, pescado y crustáceos, y mobiliario por valor de 918 millones de euros.

Los principales organismos multilaterales, como el Banco Mundial, Banco Asiático de Desarrollo, Fondo Monetario Internacional y las agencias sectoriales de las Naciones Unidas, están instalados en Vietnam. En este sentido, el plan estratégico para el período 2007-2011 del Banco Mundial (BM) prevé 73 proyectos (58 en ejecución y 15 en estudio), con una inversión que asciende a 1.749 millones de euros.

Por su parte, el Banco Asiático de Desarrollo, junto con el BM, concentra el 70 por ciento de su acción en la renovación de infraestructuras de transporte y agricultura, entre otros, junto con acciones contra la pobreza y las intervenciones en salud y reforma administrativa. Además, desde 1993 ha aprobado préstamos por un importe superior a los 3.903 millones de euros, destinando sus recursos a las regiones meridionales y centrales del país.

La Corporación Financiera Internacional (CFI) tiene entre sus objetivos promover el sector financiero, mejorar el clima de negocios para el inversor, promover una mayor participación del sector privado en infraestructuras, contribuir al proceso de privatización, apoyar las pymes e invertir en aquellos sectores donde exista actualmente un crecimiento en la demanda interna, o en aquellos en que Vietnam posea ventajas comparativas.