«Seguimos trabajando con el mismo mimo que antaño»

ENTREVISTA a Francisco Salazar-Simpson, presidente de la Real Fábrica de Cristales de La Granja


¿Cuál es la actividad de la Real Fábrica de Cristales de La Granja?
La actividad de la Fundación se centra en tres áreas: el Museo; la Escuela del Vidrio, que imparte estudios de enseñanza media, superior, así como cursos monográficos de carácter internacional; y, finalmente, el Área Técnica o de fabricación, dedicada a la realización de reproducciones de cristal.


¿Y sus objetivos?
Los objetivos principales de nuestra institución son la enseñanza, investigación y difusión de la artesanía e historia del vidrio. En definitiva, acercar el arte en vidrio a toda la sociedad española.


Desde el siglo XVIII, han cambiado mucho las cosas…
Bueno, nosotros mantenemos en pleno siglo XXI los mismos procesos artesanales de manufacturación que se aplicaban en el siglo XVIII (soplado de vidrio a boca, talla a mano, etc.) y que se han convertido en nuestra seña de identidad. Sin embargo, aunque trabajamos para recuperar el valor de los oficios, constituimos una institución moderna, en la que los aspectos tradicionales conviven con las nuevas tendencias.


¿Qué aceptación tiene el Museo?
El Museo Tecnológico del Vidrio recibe una media de 70.000 visitantes anuales. Anualmente, además de la exposición permanente, alberga dos exposiciones temporales. La exposición permanente está compuesta por más de 300 piezas -lámparas de araña, copas, jarras, etc.- de los siglos XVI al XIX, todas ellas en liso o decoradas con esmaltes, dorados a fuego, tallados o grabados. Es muy interesante verlo porque la mayoría de estos recipientes muestran el sello identificador de la propiedad, del fabricante o del comerciante. Además, el Museo también concede importancia al arte contemporáneo, reuniendo más de cien creaciones artísticas -con el vidrio como elemento común- de diferentes artistas de todo el mundo, como Vesa Varela, Narcissus Quagliata, Javier Gómez, Pedro García,  Fujita, Fukunishi, etc.


Háblenos un poco de la Escuela.
La Escuela del Vidrio se creó en 1990 y tiene su origen en una de las principales misiones de La Real Fábrica de Cristales de La Granja, que es la recuperación de oficios. Sus cursos abordan de forma teórica y práctica diferentes técnicas para trabajar el vidrio, así como tendencias alternativas que se vienen desarrollando en diferentes países de Europa. Los seminarios están abiertos tanto a estudiantes españoles como a extranjeros y son impartidos por los artesanos de La Real Fábrica en colaboración con artistas internacionales Cuando terminan, el Museo expone sus obras. Además, la escuela cuenta con una residencia de estudiantes para hacerles más fácil la asistencia. En total, calculo que más de 3.000 alumnos se han formado en las diferentes disciplinas de proceso del vidrio.


¿Qué tipo de cursos imparten?
Los cursos abarcan diferentes materias, desde el aprendizaje de la técnica del soplado de vidrio hasta pintura o escultura en vidrio, pasando por la creación de cuentas para collares. El programa contempla una docena de cursos al año. 


¿Qué se siente al ver reconocido como titulación universitaria estudios relacionados con la artesanía del vidrio?
Te puedes imaginar, una gran satisfacción. En 2005 conseguimos que los estudios relacionados con la artesanía del vidrio, que hasta entonces se impartían como cursos monográficos, alcanzaran el reconocimiento de titulación universitaria, lo que ha permitido llegar a acuerdos con firmas muy prestigiosas del sector, que nos permitirán abrir el acceso al mercado laboral a los nuevos artesanos. Este año sale ya la I Promoción de Diplomados en Técnicas Artesanales del Vidrio y podrán demostrar sus conocimientos y adquirir experiencia en empresas nacionales e internacionales. 


En la fábrica, ¿aún se conserva el buen hacer de antaño?
Así es, se trabaja con el mismo mimo que antaño. Como te comentaba anteriormente, todas las piezas se realizan a mano por artesanos profesionales y cada pieza es única porque no existen las cadenas de producción ni nada por el estilo.


¿Qué tipo de reproducciones realizan?
Las producciones que se realizan en La Real Fábrica abarcan, por un lado, reproducciones de piezas de los siglos XVIII y XIX (cristalerías, jarras, licoreras, etc.) y, por otro, nuevas líneas de actividad orientadas al mundo de la decoración, la joyería y la hostelería (lámparas de cristal a la medida de cada cliente, colecciones de pequeñas joyas de vidrio, etc.).


¿Recuerda alguna especialmente?
Todas son especiales, pero, quizá por la novedad y por cómo surgió, tengo especial predilección por el decantador Custodio. Un decantador de vino que creamos con el nombre del sumiller del restaurante madrileño Zalacaín y cuyo diseño lo elegimos a través de la convocatoria de un concurso en el que participaron nuevos talentos de diferentes puntos de España e incluso de América.


¿Han decidido abrir nuevas líneas de actividad para adaptarse al S. XXI?
Sin duda. El hecho de que hayamos puesto en marcha nuevas líneas de actividad es para ampliar nuestro catálogo con nuevos productos y estilos, adaptándonos a las exigencias del siglo XXI.


¿Dónde llegan con sus creaciones?
Te cuento como curiosidad que nosotros diseñamos y elaboramos los trofeos de los ganadores de la Vuelta Ciclista a España, los premios “Cirilo Rodríguez”, que se otorgan a los mejores corresponsales españoles en el extranjero. Además, hemos trabajado en la realización de piezas de colección y reproducciones para empresas estatales y privadas, como la red de Paradores de Turismo, Caja Duero, Altadis, Iberdrola, Aldeasa…


Nada tiene que envidiar el Cristal de La Granja al de Murano o Bohemia…
En absoluto, lo que ocurre es que “suenan” más que el nuestro porque empresas privadas han aprovechado el cristal de Murano o Bohemia para lanzarse a su diseño y comercialización en mercados internacionales.


¿Qué tiene de especial el Cristal de La Granja?
La calidad y la forma de trabajarlo, artesanalmente, es lo que convierte a este tipo de cristal en uno de los más apreciados internacionalmente.


¿Cómo se trabaja rodeado de tanta historia y belleza?
Imagínate. La ubicación de la Fundación no podía ser mejor, en un pueblo tranquilo de gran interés cultural y artístico, no sólo por la arquitectura de La Real Fábrica, sino también por la grandiosidad del Palacio Real y sus jardines. Este entorno inspira a cualquiera, ¿no te parece?.


Por último, ¿cómo una persona, con su trayectoria profesional, se cruza en el camino con la Real Fábrica?
Cuando me lo propusieron, no me pude negar. El reto de difundir y acercar el arte en vidrio a la sociedad española me parecía interesantísimo y me lancé a la aventura de compaginarlo con la vicepresidencia de la Federación Nacional de Concesionarios (Faconauto).